Peer Steinbruck, ministro de Finanzas de Alemania, al anunciar el acuerdo automotriz que asegura miles de empleos. ( LA PRENSA/AFP John Macdougall)

Acuerdo automotriz trasatlántico

Canadiense Magna adquirirá filial de GM en Europa El Gobierno alemán optó ayer sábado por el canadiense Magna, respaldado por capitales rusos, para hacerse cargo del fabricante de automóviles alemán Opel, filial del maltrecho grupo estadounidense General Motors (GM), e intentar salvar decenas de miles de empleos. “Se halló una solución”, anunció en plena noche […]

  • Canadiense Magna adquirirá filial de GM en Europa

El Gobierno alemán optó ayer sábado por el canadiense Magna, respaldado por capitales rusos, para hacerse cargo del fabricante de automóviles alemán Opel, filial del maltrecho grupo estadounidense General Motors (GM), e intentar salvar decenas de miles de empleos.

“Se halló una solución”, anunció en plena noche el ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbruck, al término de una reunión iniciada el viernes por la tarde en la Cancillería en Berlín.

Esta solución “se apoya en tres pilares”, a la vez en un acuerdo entre GM y Magna, un acuerdo sobre un modelo de empresa fiduciaria para administrar temporalmente al fabricante y un crédito temporal acordado por el Estado alemán, detalló a los periodistas.

Si bien formalmente GM era la única entidad que elegía a quién comprará sus operaciones europeas —fuera de la marca sueca Saab—, la opinión del Gobierno alemán era decisiva. El plan de relanzamiento depende en gran medida de los miles de millones de euros en garantías que Berlín ofrece a Opel.

Lo que está en juego es crucial en Alemania, a cuatro meses de las elecciones legislativas. GM, fuera de Saab, emplea a 50,000 personas en Europa, de las cuales 25,000 están en Alemania.

Según el plan original, al término del relanzamiento de Opel, Magna poseería el 20 por ciento de la nueva empresa, el 35 por ciento Sberbank, GM mantendría el 35 por ciento y los empleados el 10 por ciento.

AYUDA MILLONARIA

Las conversaciones habían fracasado la noche del miércoles al jueves, en Berlín, luego que para sorpresa de todos, GM solicitara 300 millones de euros (poco más de 405 millones de dólares) suplementarios a Alemania.

Una exigencia rechazada por Berlín, que no quería ir más allá de los 1,500 millones de euros (más de 2,025 millones de dólares) en los créditos para la supervivencia inmediata de Opel, en espera de que culmine la transferencia.

El Gobierno alemán quiere evitar la quiebra, políticamente muy arriesgada para él, así como salvaguardar los puestos de trabajo.

El tiempo es corto, sin embargo: GM ha anunciado una inusual conferencia de prensa para mañana lunes en Nueva York, lo que ha aumentado las especulaciones sobre un anuncio de la quiebra, ese día.

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