- Hoy es la final de Britains Got Talent
La presión mediática a la que se ha visto sometida Susan Boyle durante los últimos meses, tras su aparición en el programa “cazatalentos” de la televisión británica Britains Got Talent, ha comenzado a pasarle factura a la escocesa, que afronta hoy la final del concurso “escondida” de los flashes y los fans.
Desde que su prodigiosa interpretación de I dreamed a dream, canción del musical Los Miserables, se convirtiera en la última sensación en Internet, los movimientos de Boyle han sido seguidos de cerca por los tabloides británicos y cientos de jóvenes que ven en ella al nuevo icono “friki” del panorama nacional.
Pero ser el centro de todas las miradas empieza a abrumar a Boyle, quien el jueves protagonizó un altercado en el hotel londinense donde se hospeda al gritar a unos policías que dos individuos habían intentado agredirla, según publican ayer los medios de este país.
CANTA, PERO TAMBIÉN LLORA
Además, uno de los miembros del jurado del concurso, Piers Morgan, aseguraba esta semana en su web que la cantante “se había pasado llorando los últimos días” y que, incluso, había amenazado con “tirar la toalla y no presentarse en la final del concurso”.
El programa ha desmentido que Boyle, una desempleada de 47 años cuya voz y sencillez han cautivado a los británicos, vaya a abandonar el concurso y ha asegurado que “está recibiendo el apoyo sicológico que necesita” para centrarse en su actuación y olvidar el “circo mediático”.