- Honduras reporta, además, daños de consideración
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Un terremoto con magnitud de 7.1 dejó el jueves por lo menos seis muertos y 40 heridos en la zona caribeña de Honduras. El sismo se registró a las 2:24 de la madrugada y tuvo una profundidad de 10 kilómetros, según el servicio geológico de EE.UU. El epicentro se localizó a unos 310 kilómetros al noreste de Tegucigalpa y a unos 130 kilómetros al noreste de La Ceiba.
Un comunicado de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras indicó que hay 122 casas afectadas: 57 destruidas y 65 dañadas. Además 14 escuelas estatales resultaron dañadas, al igual que tres puentes en diferentes localidades hondureñas.
“Se sintió bastante y se lo veía, el agua de la piscina se salía”, dijo Alfredo Cedeño, del Gran Hotel París en La Ceiba.
El jefe nacional de la Copeco, Marcos Burgos, dijo a la AP que “ya son seis las víctimas mortales reportadas a causa del sismo… y los daños más importantes se registraron en el valle de Sula”, considerada la zona de mayor desarrollo del país, con más de 1.5 millones de habitantes.
En San Pedro Sula, a unos 200 kilómetros al norte de la capital, hubo muchos edificios públicos que resultaron con grietas en sus paredes.
“Aún es prematuro evaluar los daños, pero fue un evento muy grande el que nos sacudió”, añadió Burgos.
Burgos subrayó que afortunadamente para el país el terremoto se registró con epicentro en el mar Caribe, con un “movimiento horizontal”, lo que evitó un tsunami que pudo ser fatal.
Los informes oficiales indican que las seis personas muertas, entre ellas un menor de 3 años, fallecieron en diferentes partes de la región norte del país debido a los derrumbes de viviendas.
GRIETAS EN LAS PLAYAS
El comandante nacional de Bomberos, coronel Carlos Cordero, informó que “en las playas de Tela se observa una gran grieta de hasta seis pies de profundidad por dos de ancho”, subrayó. “Este tipo de agrietamiento en la arena creemos que lo provocó el choque de las placas terrestres”.
La Copeco no tiene hasta ahora un monto de los daños materiales que ha causado el terremoto, aunque instituciones del Gobierno y autónomas trabajan en el recuento. Lo que sí se puede asegurar es que los daños son millonarios, como en el puente La Democracia, en la norteña ciudad de El Progreso.
Este puente que une San Pedro Sula con el resto del país colapsó. Su parte central cayó al fondo del río y sus extremos están seriamente dañados. El puente inaugurado en 1963 está sobre el río Ulúa.
Otro puente que está al lado no resultó dañado, dijo al canal 5 de televisión el ministro de Obras Públicas, Rosario Bonano. Agregó que “fue inhabilitado por unas horas, pero ya se abrió al paso de vehículos y personas porque sus daños estructurales son mínimos”.
También se ha desmoronado parte del muro que rodea la cárcel de El Progreso y los reos fueron trasladados a otro sector del penal, constató un fotógrafo de la AFP.
El ministro de Educación, Marlon Brevé, suspendió temporalmente las clases en las islas de la Bahía y Cortés, ambas sobre el Atlántico, a causa del sismo.
ERA COMO ESTAR SOBRE UNA OLA
Elías Domínguez, habitante de la colonia Centroamericana de la ciudad de El Progreso, 260 km al norte de Tegucigalpa, relató que dormía en su vivienda de bloques de la colonia situada a la orilla del río Ulúa, el más caudaloso del país, “cuando sentí que la cama se movía como una hamaca”.
“La casa se movía como si estuviera encima de una ola. Terremoto dije, y agarré a los niños porque pensé que la casa nos iba a caer encima. ¡Ojalá Dios quiera que no haya otros porque me muero del susto!”, contó el hombre de 40 años.
“Salí corriendo del edificio y pasé por una cuadra antes de voltear a ver y es cuando se calmó el temblor”, relató por su parte Raúl González, un recepcionista de un hotel de San Pedro Sula. “Nunca he sentido algo así”, señaló.
Ardulio López, auditor nocturno del hotel Fantasy Island de Roatán, el principal de la isla, dijo a AP: “Todo está bien, no hay daños materiales graves ni muertos… no hay nada que lamentar”.
Pero muchos otros hondureños no corrieron con igual suerte y a lo largo del día llamaron a emisoras de radio y canales de televisión pidiendo asistencia para reconstruir sus viviendas y la rehabilitación de algunos pasos carreteros que han sido dañados.
COMUNICACIÓN COLAPSÓ
En ciudades como Tegucigalpa, donde la sacudida también se sintió con fuerza, se vieron afectados los servicios de Internet y telefonía móvil de algunas empresas, lo que también ocurrió en otras regiones del país.
Los servicios colapsaron a ratos en parte por las múltiples llamadas y comunicaciones internas y externas de miles de hondureños que viven en Estados Unidos y otros países, según explicaron ejecutivos de empresas que ofrecen Internet y telefonía móvil.