- Una prueba es el cierre de RCTV ocurrido hace dos años
El segundo aniversario de la no renovación de la licencia de la televisión RCTV, que se cumplió ayer miércoles, relanzó en Venezuela el debate sobre la libertad de expresión, en un momento en que el presidente Hugo Chávez incrementó sus amenazas sobre otra televisora crítica con el Gobierno.
RCTV, que todavía transmite por servicio de suscripción desde Miami (EE.UU.), dedicó su programación de ayer miércoles a recordar el final de sus transmisiones en un canal abierto, luego de que el presidente Hugo Chávez decidiera no renovar su licencia de transmisión, después de 53 años de emisiones.
Al final de la tarde, partidos políticos de oposición realizaron una manifestación para pedir que RCTV reciba nuevamente una frecuencia de transmisión en señal abierta y respaldar a Globovisión, un canal de información crítico con el Gobierno, para el que Chávez ha pedido sanciones y al que ha calificado de “terrorista”.
Decenas de personas desfilaron por el este de Caracas hasta la sede del organismo rector de las telecomunicaciones, Conatel, con pintas alusivas a los dos canales televisivos, rodeadas de policías y efectivos de la Guardia Nacional.
“Hace dos años, cuando se produjo el cierre arbitrario de RCTV, alertamos que ése era el camino al totalitarismo. El tema de la libertad de expresión está hoy más vigente que nunca y las amenazas que avizorábamos se van concretando”, dijo Marcel Granier, director general de la televisora, en una rueda de prensa.
Granier citó las amenazas contra Globovisión, las críticas de parte del Gobierno a emisoras de radio y a periodistas, así como anuncios sobre eventuales regulaciones a la televisión por suscripción y a internet.