El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, se preguntó ayer si impulsar reformas constitucionales, que eventualmente permitan la reelección del presidente Daniel Ortega, es lo más importante para este país.
“¿Qué es lo más importante en este momento en nuestro país? ¿Será esto (reformas constitucionales) lo más importante? ¿Será lo más prioritario cuando vemos que hay una cantidad de gente que está sin empleo?”, inquirió Brenes, Arzobispo de Managua, en declaraciones al Canal 12 de la televisión local.
El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ha comenzado una ofensiva en el parlamento, donde con sus aliados reúne mayoría ordinaria, con el objetivo de conseguir los dos tercios de votos necesarios para aprobar reformas constitucionales en la primera legislatura este año.
Ortega ha confirmado su interés de reformar la Constitución para establecer la reelección presidencial indefinida, que abiertamente persigue, y cambiar el sistema político del país de presidencialista a parlamentario.
Los sandinistas y los liberales del ex presidente nicaragüense Arnoldo Alemán (1997-2002) iniciaron negociaciones para reformar la Carta Magna, incluida la reelección presidencial, en octubre de 2007, pero las “congelaron” luego de los comicios municipales de noviembre pasado, en que el oficialismo se quedó con la mayoría de alcaldías, por un fraude denunciado por los liberales.
La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección presidencial consecutiva, pero no la alterna.