CORRESPONSAL/MIAMI
Abucheos, insultos y amenazas fue lo que prevaleció en dos marchas antagónicas efectuadas en Miami, Estados Unidos, una realizada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), liderada por el cónsul Luis Martínez, y otra organizada por un grupo de nicaragüenses que, con banderas azul y blanco, mostró su indignación ante la movilización del orteguismo en esta localidad, considerada la cuna del exilio nicaragüense.
El Cónsul General de Nicaragua en Miami, Luis Martínez, estuvo al frente de la actividad partidaria, inicialmente girando instrucciones vía telefónica al representante del FSLN, René Fonseca, y luego haciéndose presente bajo el alegato de que participaba como líder del partido y no como diplomático.
Martínez es el representante del FSLN en el Estado de la Florida.
La acción del FSLN fue considerada como una provocación al exilio nicaragüense.
POLICÍA INTERVINO
La Policía de la ciudad de Sweetwater evitó que la confrontación subiera de tono entre los partidarios del FSLN y los opositores.
El grupo pro gubernamental se reunió en el parque Rubén Darío, dando inicio a la afiliación partidaria y a la posterior entrega de carnés en esta ciudad, como parte de la jornada de celebración del 30 aniversario del derrocamiento de la dictadura somocista.
Varias unidades policiales se hicieron presentes en el parque, mientras la dirección de esa área recreativa evitó el ingreso de los orteguistas a la plaza parque Rubén Darío, debido a que no presentaron los permisos correspondientes para realizar la actividad política.
El grupo pro gubernamental llevó comida y música, pero sólo pudieron llenar las fichas de sus militantes a la orilla del parque.
Eduardo Salgado, del Movimiento por Nicaragua en Miami (MpN), denunció haber sido amenazado por Fonseca.
“Me dijo que cuando llegara a Nicaragua me van a agarrar a patadas desde el aeropuerto”, relató Salgado, quien mostró una serie de fotos que le tomó a Fonseca, cuando éste se acercaba a su vehículo con cámara en mano para fotografiarlo.
Mientras tanto, Fonseca retó a Salgado a mostrar las pruebas y a interponer una denuncia.
Fonseca aseguró que él también le tomó fotos a Salgado, de la supuesta agresión, pero no las mostró.