- En su despedida llama a crear un Estado palestino
JERUSALÉN/ AP
El Papa Benedicto XVI concluyó ayer su peregrinación a Tierra Santa con su llamamiento más enérgico hasta ahora para la creación de un Estado palestino, y dijo a los feligreses en el sitio de la crucifixión de Jesús que la paz es posible.
“Que se reconozca universalmente que el Estado de Israel tiene derecho a existir y a disfrutar de paz y seguridad dentro de fronteras internacionalmente convenidas”, dijo el Pontífice en el aeropuerto de Tel Aviv antes de abordar el avión a Roma. “Que se reconozca igualmente que el pueblo palestino tiene el derecho a una patria independiente y soberana”.
“Que la solución de los dos estados se concrete en realidad y no persista como un sueño”, agregó Benedicto XVI en el último de sus ocho días de peregrinación.
Durante el vuelo a Roma, admitió que había “grandes diferencias” entre las distintas posiciones del proceso de paz, pero dijo que halló “un profundo interés en la paz”.
Horas antes, en el último día de su visita, el Papa caminó hasta la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, acompañado por una escolta tradicional de hombres con túnica negra y fez rojo golpeando rítmicamente un báculo sobre el piso para anunciar su aproximación.
Benedicto XVI se arrodilló y besó la piedra rectangular sobre la que se cree se depositó el cuerpo de Jesús después de la crucifixión. Después entró en la estructura interna de la iglesia que marca el lugar de la tumba de Jesús y permaneció hincado solo durante varios minutos con las manos entrelazadas, mientras se oía el canto de sacerdotes en las cercanías.