- Escuelas aplican rigurosas medidas de protección
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Veinte millones de alumnos de educación básica y preescolar regresaron ayer a las aulas en México, tras dos semanas de descanso obligado por la epidemia de la gripe A, mientras disminuye el miedo entre la población ante el descenso en el número relativo de casos y de decesos causados por la enfermedad.
La vuelta a clases se llevó a cabo de forma completa en un total de 24 de los 32 Estados mexicanos, aunque en los de Chiapas, Zacatecas, Jalisco, Hidalgo, Guerrero, San Luis Potosí, Michoacán y en varios municipios de Nayarit no lo harán hasta el próximo lunes.
En esas zonas del país los gobernadores locales pospusieron el reinicio de las clases, porque esperan todavía los resultados de pruebas sospechosas que enviaron recientemente a los laboratorios.
En el resto del país se pudo ver a los menores haciendo filas en los accesos de los planteles educativos, donde se establecieron controles sanitarios para verificar que no presenten síntomas de la gripe A y, en algunos casos, se les proporcionó gel antibacterial para las manos y se les desinfectaron sus útiles escolares.
Los niños, que en su mayoría usaron tapabocas para el regreso a clases, en algunas escuelas tuvieron que responder cuestionarios sobre el estado de su salud, para descartar que estuvieran enfermos.
La interrupción de las clases será compensada con horas y días extras.
El Ministro de Educación de México, Alonso Lujambio, dijo ayer que los padres de familia no deben tener miedo de que sus hijos asistan a clase, sino “seguir medidas de protección rigurosas, porque así lo demandan las circunstancias”.
Lujambio recordó que cualquier alumno o ciudadano mexicano que presente síntomas “sospechosos” de la gripe A será tratado por el sistema de salud del país y se le administrará los antivirales necesarios.
“Esta enfermedad se cura y tenemos la suficiente cantidad de medicina para administrársela a quien necesite”, apuntó.
Sin embargo, el secretario de Salud de México, José Ángel Córdova, reiteró ayer que los datos continúan mostrando una disminución “progresiva de los casos” de contagio, y que el punto más alto de la enfermedad se dio el 26 de abril, con 281.
“El comportamiento de la epidemia sigue en descenso en el ámbito nacional”, señaló el ministro, quien no obstante insistió en que “si bien las medidas de contención se han flexibilizado, esto de ninguna manera significa que el riesgo ya pasó”.