- Pese a la amenaza de la gripe A
Centroamérica marchó este viernes en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores, a excepción de Nicaragua, en donde exigieron primordialmente salarios dignos y estabilidad laboral a los presidentes del istmo.
En Honduras, atendiendo el llamado de las tres centrales obreras del país, miles de personas se volcaron a las calles demandando cambiar el modelo “neoliberal” por uno al servicio del pueblo y garantizar el “acceso al agua, que es un derecho humano, no una mercancía”.
Además, clamaron por “salarios justos” y “reforma agraria integral” y rechazaron la privatización de los servicios de electricidad y telefonía.
Por primera vez en una marcha del 1 de mayo, los sindicalistas no criticaron al Presidente hondureño, pues Manuel Zelaya ha gobernado con el apoyo de grupos de izquierda tras haberse asociado a la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba), creada por el mandatario venezolano Hugo Chávez.
GUATEMALA
En tanto en Guatemala miles exigieron al presidente Álvaro Colom “proteger los empleos” existentes y generar nuevas oportunidades de trabajo, así como “priorizar las necesidades de los más pobres” frente a la crisis financiera internacional.
Además, repudiaron los altos niveles de violencia que afectan a la población y exigieron al Gobierno destinar recursos suficientes al combate de la delincuencia.
COSTA RICA
En Costa Rica, grupos sindicales y sociales marcharon pacíficamente por el centro de San José, para oponerse a la flexibilización laboral y algunas políticas del Gobierno.
Con banderas, pancartas, música y mucha alegría, los grupos se movilizaron desde la iglesia de La Merced, donde el Arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, ofició una misa en ocasión de la efeméride, hasta la Asamblea Legislativa.
La consigna de los sindicatos es oponerse al Plan Escudo del Gobierno contra la crisis económica, el cual contiene, entre otras cosas, iniciativas para reducir jornadas laborales y flexibilizar otras para que, según el presidente Oscar Arias, las empresas no despidan personal. Los sindicatos consideran que el plan busca trasladar las pérdidas de la crisis internacional a los trabajadores.
EL SALVADOR
En tanto, miles de salvadoreños se manifestaron reclamando por “la desesperante situación económica” y pidieron al futuro gobierno de izquierda de Mauricio Funes, que asume el 1 de junio, medidas de alivio para la población.
Funes prometió ayer a los trabajadores que acabará con la exclusión por parte del Estado y garantizará “personalmente” la libertad sindical en su Gobierno.