- Chelsea empata ante el Barcelona
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Lo que prometía ser una jornada ofensiva, con goles para apreciar, terminó en un insípido empate, donde el principal invitado, el gol, no asistió.
Un Barcelona con mejores ideas para atacar, pero sin suerte en la definición, empató ayer 0-0 con el Chelsea en el partido de ida de las semifinales de la Champions League.
Jugando en el Camp Nou, los azulgranas tomaron control del juego desde la primera parte, en un despliegue táctico que dominaba todo el campo, desde el ataque, el medio y la defensa.
El balón que pasaban a través de los pies Xavi Hernández y Andrés Iniesta se proyectaba en un arribo claro de gol. Lionel Messi era el cerebro que enlazaba las jugadas para que los punteros Thierry Henry y Samuel Eto’o.
Las primeros disparos fueron a través del atacante francés, pero falló en la definición. Los disparos apenas pasaron cerca de los palos de la portería y en otras ocasiones eran controlados por el arquero Pert Cech, del Chelsea.
Aunque los catalanes intentaron definir de larga distancia, aprovechando los tiros libres y los espacios abiertos que dejaba la defensa del club inglés, la dirección solía presentarse desviada y la portería se le hizo más pequeña al Barcelona.
Ante la presión que proporcionaba el rival español, el Chelsea no encontró la manera de frenar a los jugadores clave del Barsa. John Terry no pudo ante la velocidad de Messi y gracias al buen trabajo de Cech en la portería, el equipo inglés logró salvarse de una caída en el Camp Nou.
La propuesta de Guus Hiddink, técnico del Chelsea, fue extraña. El estratega no suele proponer un juego defensivo y en esta ocasión prefirió usar el contragolpe, que sólo tuvo dos momentos de efectividad, pero sin definición.
Ambos fueron realizados por Didier Drogba, pero los intentos del delantero marfileño fueron obstruidos por la defensa del equipo catalán.
El único cambio significativo del Barcelona fue el ingreso de Bojan Krick por Eto’o. El español tuvo una oportunidad de anotar, pero el balón encontró a Cech.
Con los minutos agotados, el Chelsea sólo esperó a escuchar el pitazo final, pensando en el partido de regreso que será en el Stamford Bridge el 5 de mayo.
Para los “Blues”, jugar en casa les da mayor confianza, frente a un Barcelona que perdió a sus mejores defensas, Carlos Puyol y Rafael Márquez, por acumulación de tarjetas y lesión.