David Green (22) jugó con los Cardenales de San Luis de 1981 a 1984, y luego en 1987, su último año en las Mayores. (LA PRENSA/ED REINTER)

Viene David Green

Planea encuentro [doap_box title=»Expectativas eran enormes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] David Green Casaya nació en Managua el 4 de diciembre de 1960. Con 18 años, 6’4 pies y 175 libras, fue firmado por los Cerveceros de Milwaukee en 1978. El 12 de diciembre de 1980 fue cambiado a los Cardenales de San Luis junto a Dave LaPoint, […]

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David Green Casaya nació en Managua el 4 de diciembre de 1960. Con 18 años, 6’4 pies y 175 libras, fue firmado por los Cerveceros de Milwaukee en 1978.

El 12 de diciembre de 1980 fue cambiado a los Cardenales de San Luis junto a Dave LaPoint, Sixto Lezcano y Larry Sorensen por Rollie Fingers, Ted Simmons y Pete Vuckovich.

Debutó en las Ligas Mayores el 4 de septiembre de 1981 y se retiró el 4 de octubre de 1987. En ese lapso jugó en 489 partidos, con .268 y 31 jonrones, 180 remolques y 68 bases robadas.

Al momento de su debut, fue el jugador más joven de las Ligas Mayores y se pensó que tendría un historial digno de un superestrella, pero se quedó corto.

De acuerdo a reportes de scouteo, Green era jugador de cinco herramientas: tenía buen tacto, poder, velocidad, buen brazo y una buena defensa.

Green es junto a Denis Martínez, Antonio Chévez, Albert Williams, Porfirio Altamirano, Marvin Benard, Vicente Padilla, Oswaldo Mairena, Devern Hansack y Everth Cabrera, los únicos nicas big leaguers.

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con Búfalos Bóer y homenaje para “El Bobby” Espino

David Green, quizá el jugador de mejor instrumental físico producido por nuestro país en su historia, vendrá a Nicaragua probablemente en junio, para reencontrarse con los integrantes del equipo Búfalos del Bóer, quienes planean, entre otras cosas, un homenaje para Roberto “El Bobby” Espino, quien pronto será exaltado al Salón de la Fama pinolero.

“La fecha del encuentro aún no la hemos precisado, pero tenemos la voluntad de hacerlo en junio. Hemos estado hablando con Reynaldo ‘Cacho’ Téllez y José Ramón Vega, para garantizar la mayor cantidad de jugadores posibles, para darnos un abrazo y ver ahí quiénes están más canosos y barrigones”, dice un sonriente Green, por teléfono.

Green están en San Luis, Misuri, donde se quedó a residir tras militar durante cinco temporadas con los Cardenales en Grandes Ligas. En su momento, se le vieron tantas proyecciones como pelotero, que lo llegaron a comparar con Roberto Clemente, el patrón por el que se mide a todas las generaciones de jugadores latinoamericanos.

“Sé que no llegué al nivel que se creyó que podía alcanzar porque recibí algunos golpes y tomé malas decisiones. Ahora sólo me queda el recuerdo, porque la vida sigue. Aún así, no me siento mal. Yo salí de Nicaragua con la idea de jugar en las Grandes Ligas y que me vieran en la televisión, y lo logré. Tengo hasta un anillo de Serie Mundial”, dice.

Firmado por los Cerveceros de Milwaukee en 1978, Green debutó en las Ligas Mayores con los Cardenales el 4 de septiembre de 1981, en medio de espectaculares expectativas. Al año siguiente, hizo el equipo que Whitey Herzog llevó a la Serie Mundial justamente contra los Cerveceros, que fueron derrotados contra pronósticos 4-3 por San Luis.

“Ganar el anillo de la Serie Mundial fue lo mejor que me pasó. Eso es con lo que sueñan todos los peloteros que llegan a las Grandes Ligas y yo tuve la fortuna de conseguirlo. Y aunque después pude jugar algunos años más, ya nada fue igual por cosas que pasan en la vida y sobre las cuales ya nada se puede hacer”, señala un David más circunspecto ahora.

Su mejor año fue 1983, cuando resumió .284, con ocho jonrones, 69 remolques y 34 bases robadas, más 10 triples, cifras que, de forma general, presagiaban un promisorio futuro en las Mayores. Al año siguiente envió 15 pelotas a las gradas, pero su average bajó (.268) y ya no pudo volver a levantar sus cifras, mientras cambiada de club.

“Cuando esté en Nicaragua vamos a hablar con más amplitud sobre todo lo que pasó conmigo. Fueron muchas cosas. Por ahora sólo quisiera decir que agradezco que aún se acuerden de mí y que sigan apoyando el beisbol. Nicaragua tiene talento y lo mejor es que ahora los chavalos son más inteligentes”, agrega Green de nuevo sonriendo.

David está dedicado a entrenar niños en una escuela que pertenece a los Cardenales y ocasionalmente va a Bush Stadium, donde antes llegaba a saludar a Vicente Padilla, pero desde que el chinandegano fue trasladado a Texas, ha perdido el contacto. Con quienes habla cada domingo es con sus ex compañeros de los Búfalos del Bóer.

“Hablo con Julio Cuarezma, con ‘Cacho’ Téllez, ‘Pepsicola’ (Vega), Gustavo García, Wayne Taylor y muchos más, con quienes hemos compartido la idea de ir a hacerle la bulla a Espino y estamos de acuerdo. A lo mejor nos podés ayudar en eso de juntar a la mayor cantidad de jugadores posibles para reencontrarnos”, señaló Green.

De acuerdo a informaciones proporcionadas por “Cacho” Téllez, planean reunirse entre otros con Calixto Vargas, Antonio Acosta, Wayne Taylor, Ismael Vargas (hermano de Calixto), Francisco Cruz, Alfredo Zelaya, Moisés Sequeira, Julio Cuarezma, Inocencio Velásquez, José del Carmen Barberena, Sergio Zárate, Carlos Gutiérrez, Carlos Vanegas, Narciso Lezama, Roberto Palma, José Antonio Velásquez, Carlos Gaitán, Victor Filipini, Róger Guillén, Orlando Peña, José Ramón Vega y Gustavo García.

De igual forma con Ramiro Toruño, Julio Sánchez, Ernesto López, Julio Juárez, Vicente López y otras figuras nacionales aunque no hayan sido necesariamente de los Búfalos del Bóer.

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