De la Casa del Estudiante de L'Aquila sólo quedan ruinas. Bajos sus escombros fallecieron ocho personas. (LA PRENSA/AFP/ Andreas Solaro)

Universitarios temían derrumbe en L’Aquila

Y terminaron sepultados en el terremoto La Casa del Estudiante, de la ciudad italiana de L'Aquila, fue evacuada una semana antes del gran terremoto que asoló el centro de Italia por otro sismo que hizo temblar sus paredes y que generó inquietud entre los jóvenes que allí se alojaban. El edificio, una especie de residencia […]

  • Y terminaron sepultados en el terremoto

La Casa del Estudiante, de la ciudad italiana de L'Aquila, fue evacuada una semana antes del gran terremoto que asoló el centro de Italia por otro sismo que hizo temblar sus paredes y que generó inquietud entre los jóvenes que allí se alojaban.

El edificio, una especie de residencia estudiantil y bajo cuyos escombros murieron ocho personas, quedó destruido tras el terremoto de 5.8 grados en la escala de Richter del pasado 6 de abril, una posibilidad que, con temor, algunos de sus estudiantes ya barajaban en los días previos al sismo.

Algunos de los supervivientes de la catástrofe que se alojaban en la Casa del Estudiante lo cuentan ahora al periódico italiano La Repubblica, en el que explican que un sismo de 4 grados en la escala de Richter registrado el pasado 30 de marzo hizo temblar las paredes del edificio y motivó que éste fuera desalojado.

“El edificio fue evacuado e hicieron un control. Cuando el arquitecto salió, estábamos todos en el jardín delante el edificio. Yo fui hacia él. Eran ya las siete de la tarde y en calidad de representante quería saber si la estructura era segura, si podíamos volver a nuestras habitaciones”, explica María Elena Faragasso al diario.

“Me dijeron que el edificio era seguro, que no había motivos para preocuparse. Pero esa noche no nos quedamos en la Casa (del Estudiante), dormimos casi todos en la plaza del Duomo”, añade.

TENÍAN MIEDO

Chezia Carlini, otra estudiante, explica que ya en los días previos al seísmo vivían “con el miedo a un derrumbe” ante los temblores de tierra que se sentían un día tras otro en la Casa del Estudiante.

“Se entraba dentro del edificio sólo para llevar algunas cosas de la habitación. Si no, se quedaba uno fuera también de noche. Siempre”, dijo Carlini, quien perdió a su novio entre los escombros de la Casa del Estudiante.

Según el diario “Corriere della Sera”, que cita a las primeras investigaciones sobre el estado de la Casa del Estudiante, el edificio “no respetaba los criterios de seguridad y sobre todo las normas antisísmicas”.

En los últimos tres años se habían llevado a cabo tres obras de restauración menores que se suman a una mayor en 1998 para un edificio que data de 1974.

Precisamente la Casa del Estudiante es investigada tras el sismo por la Fiscalía, para depurar posibles responsabilidades en el derrumbe de tantas edificios.

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