- Nuncio: monseñor Silvio Báez será un formador espiritual
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Uno de los secretos mejores guardados por la jerarquía católica fue develado el pasado Jueves Santos, durante la celebración de la Misa Crismal, cuando el Nuncio Henryk Józef Nowacki dio a conocer el nombramiento de monseñor Silvio José Báez Ortega, como nuevo obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua.
Tanto el Nuncio Nowacki, como monseñor Leopoldo Brenes, coincidieron en que la decisión del Papa Benedicto XVI no fue tomada por circunstancias especiales, sino que es algo que se esperaba desde hace tiempo, y que l a solicitud fue realizada por el mismo Brenes en una visita a Roma en octubre del 2007.
El nombramiento de Báez Ortega como nuevo obispo auxiliar fue conocida de forma simultánea en Managua y Roma.
“La Arquidiócesis ya esperaba desde hace mucho tiempo el nombramiento del nuevo obispo auxiliar, y hoy, en este día que es el día del sacerdocio (Jueves Santo), el Santo Padre ha dado este precioso regalo a la Arquidiócesis de Managua, así es también un signo de unión eclesial con el Santo Padre y también es un signo que está cerca de la Iglesia en Nicaragua, piensa en la misma y la ama mucho”, enfatizó el Nuncio Nowacki.
Insistió en que el nombramiento de Báez Ortega no obedecía a ninguna situación especial, sino al hecho de que la Arquidiócesis de Managua es compleja y monseñor Brenes necesitaba un colaborador que le ayude “para que pueda bien y eficazmente hacer su ministerio pastoral”.
“Es un signo de aprecio para Nicaragua, para la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio es un sacerdote preparado, es un religioso bien formado espiritualmente, es un profesor de la Pontificia Facultad de Teología, también es un conocido biblista, va a ser un buen formador espiritual”, afirmó el Nuncio.
VOCACIÓN DE SERVICIO
Monseñor Báez Ortega dijo que su mayor deseo es “servir a Jesús y servir a Nicaragua”. Para Monseñor Báez, la Arquidiócesis de Managua “ha hecho un camino muy bello con monseñor Brenes, como comunidad, como Iglesia testimonial, y yo he venido como obispo auxiliar con el deseo de colaborar estrechamente con el señor Arzobispo”.
Dijo que el apóstol cristiano tiene como labor “anunciar la vida, anunciar la esperanza en el nombre de Cristo Jesús; y denunciar todo aquello que se opone al reino de Dios, todo aquello que se opone a la felicidad de los hombres y mujeres”.
En cuanto a la situación interna del país, no quiso pronunciarse, ya que se excusó de estar llegando a Nicaragua, aunque expresó que en el caso de los obispos lo que han dicho en los últimos días es en su calidad de ministros de la vida y de la paz.
“Tenemos que tener claro que la misión de los obispos, y así lo están demostrando los pastores en Nicaragua, es ser constructores de la paz y anunciadores del evangelio de la vida, sobre todo, porque han dado sobrado testimonio de cercanía al pueblo, y al pueblo pobre de Nicaragua, debemos dar gracias por los pastores y por los obispos que Nicaragua tiene en este momento”, dijo monseñor Báez.
Por su parte, monseñor Brenes explicó que Báez, al ser nombrado obispo auxiliar se convertía en el décimo obispo dentro de la jerarquía católica.
NUEVO OBISPO PARA UNA IGLESIA MÁS PASTORAL
Fuentes sacerdotales y laicales aseguraron a LA PRENSA que el nombramiento de monseñor Báez Ortega como nuevo obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua “es una sabia escogencia de la Santa Sede” por considerarlo un hombre ortodoxo y espiritual, lo cual vendría a darle un perfil más pastoral y cristiano a la Iglesia, que en los últimos años ha sido blanco de críticas del Gobierno.
El mismo Procurador de la República, Hernán Estrada, después de sufrir un supuesto atentado, señaló a la jerarquía de la Iglesia católica como uno de los sectores “instigadores de la violencia”, así como a los medios de comunicación, como consecuencia de advertencias que han realizado algunos obispos de un posible estallido social, debido a la inconformidad que existe sobre todo en el campo, por la situación socioeconómica y política nacional.
Para algunos sectores consultados, el nombramiento de Báez Ortega es sano para la Arquidiócesis de Managua, ya que a ese cargo aspiraban algunos jerarcas, (se menciona entre ellos a Miguel Mántica, Carlos Avilés y Rolando Álvarez), y esto podría haber creado diferencias dentro del clero, además de primar el hecho de que “es un rostro que no tiene marca política ni de ningún otro sector influyente”, según una fuente eclesial.
“Lo que pasa es que el Vaticano nombró a una persona que no está vinculada ni influenciada a ningún sector político o económico; y además, para que entre los monseñores o sacerdotes no existan diferencias por alcanzar esa posición. Creo que fue una sabia decisión de la Santa Sede”, dijo un sacerdote que prefirió no ser identificado.
Asimismo una fuente laical calificó de “sabia” la decisión de la Santa Sede de nombrar a Silvio José Báez, “porque realmente la Iglesia necesita de sacerdotes más espirituales, más comprometidos con la labor evangelizadora y creo que a la par de monseñor Brenes, un gran guía espiritual, harán un excelente trabajo”, dijo el laico.
Por su parte, el teólogo José Dávila Castellón dijo a LA PRENSA que el nombramiento de Báez Ortega es para la Iglesia “una de las mejores noticias, porque este hombre está plenamente vinculado a la evangelización y al estudio de la Biblia. Es la mejor noticia del año”, precisó.
HOMBRE COMPROMETIDO
Monseñor Báez Ortega nació en Masaya el 24 de abril de 1958. Ingresó a la Orden de los Padres Carmelitas Descalzos en 1979, realizando sus estudios en filosofía y teología en el Instituto Teológico de América Central en San José, Costa Rica, y fue ordenado sacerdote en la ciudad de San Ramón, Alajuela, Costa Rica, el 15 de enero de 1985. Obtuvo la Licenciatura en la Sagrada Escritura del Pontificio Instituto Bíblico de Roma en 1988 y en 1999 defendió su Tesis Doctoral en Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Desde el año 2006 se desempeñó como vicepresidente de la Pontificia Facultad de Teología de los Padres Carmelitas Teresianum en Roma.