- Diferentes precios para quienes quedaron en Managua
Para los que no quisieron ir lejos, por miedo a dejar solas sus casas o simplemente por evitar gastos, las piscinas fueron una opción recreativa en los días libres y santos.
En un breve recorrido por algunos centros, LA PRENSA constató que decenas de capitalinos “mataron” el calor en las albercas de hoteles, clubes y restaurantes campestres.
Belkis Cáceres, de 21 años, dijo que prefería quedarse en Managua e ir a una piscina que a una playa atestada de bañistas.
Por eso, Cáceres y tres parientes más, visitaron la piscina del Club de la Fuerza Aérea que está antes de llegar al Aeropuerto Internacional.
Por 50 córdobas que pagaron cada uno en la entrada, tenían derecho a remojarse todo el día. Cáceres dice que a ella le gusta el mar, pero no en estas fechas.
“En mi casa o vamos antes, o vamos después”, afirmó y detalló que estuvo con su familia en Playa Azul, cerca de Pochomil, el fin de semana previo a la Semana Santa. Para esa fecha, la playa todavía no estaba llena.
Pablo Díaz, de 22 años, también disfrutó del agua dulce dentro de la ciudad. Díaz se bañó en la piscina del centro recreativo Chinchilla, que está sobre la pista del Mayoreo. Fue con un primo. Cada uno pagó 30 córdobas por veranear en Managua. Sin embargo, Díaz tenía previsto repartir sus días con el mar. “A Chinchilla sólo vengo a calentar motores”, dijo el coreógrafo en el Nigth Club Elite.
Díaz viajaría al mar con su familia y tenía previsto un gasto de 5,000 córdobas.
PISCINAS INFLABLES
Los porches y patios de las casas también fueron pequeños centros de recreación.
Se extendieron piscinas inflables y se abrieron los grifos de agua potable. Nadie pensó en la factura del próximo mes, sólo en zambullirse y apaciguar el calor de los días santos.