- En La Habana, presidente Daniel Ortega acusa a la UE de querer imponer “condiciones de orden político” en un Acuerdo de Asociación
Luis Núñez Salmerón
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MANAGUA Y SAN JOSÉ
El presidente Daniel Ortega acusó ayer a la Unión Europea (UE) de querer imponer, en el marco de las negociaciones para un Acuerdo de Asociación, “condiciones de orden político que son inaceptables para los pueblos y gobiernos centroamericanos”, aunque uno de los tres pilares que contempla el acuerdo es un diálogo político para promover principios democráticos y el Estado de Derecho.
En Managua, la Cancillería declaró que Nicaragua podría regresar a las negociaciones, de las que se retiró el miércoles, si se le permite presentar oficialmente la propuesta de creación de un Fondo Común Económico y Financiero; pero la UE y los demás países acordaron en Tegucigalpa reunirse de manera informal en Bruselas, del 23 al 24 de abril, a lo cual está invitada Nicaragua.
Esta decisión se hizo pública horas después de que el vicecanciller Manuel Coronel Kautz indicara, en conferencia de prensa, que el país volvería a las negociaciones “si hoy mismo los cancilleres (de Centroamérica) se ponen de acuerdo y nos permiten oficialmente presentar nuestra propuesta” del Fondo Común Económico y Financiero por un monto que, confirmó, asciende a 60 mil millones de euros.
“No podemos irnos de cabeza en un acuerdo llamado de asociación, donde además se nos quieren imponer condiciones de orden político, que son inaceptables”, declaró el presidente Ortega en La Habana, Cuba.
La VII Ronda de Negociaciones entre Centroamérica y la UE quedó suspendida el miércoles en Tegucigalpa, luego de la decisión de Nicaragua de abandonar las pláticas y demandar una moratoria de seis meses para retomar el proceso, tras no encontrar apoyo para el establecimiento del fondo que ascendería a 60 mil millones de euros, es decir, más de 79 mil millones de dólares.
Al respecto, Ortega añadió: “Los presidentes hemos decidido respaldar una propuesta que lleva Centroamérica para que este proceso de asociación no establezca condiciones políticas y establezca un fondo para el desarrollo que tome en cuenta las asimetrías. Europa se resiste y trata de imponer sus condiciones”.
MÁS ENDEUDAMIENTO
Coronel Kautz denunció que en Tegucigalpa “se rompió el consenso y el mandato de los presidentes de Centroamérica”, ratificado el 25 de marzo en Managua —sin el respaldo de Costa Rica—, en la declaración de una Cumbre del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), de impulsar la creación del fondo.
En particular, Coronel Kautz responsabilizó a la representante de Honduras y vocera de la VII Ronda, Patricia Nicona, y también a Costa Rica, cuyo Gobierno, en las voces del canciller Bruno Stagno y el ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, lanzó fuertes críticas al Gobierno de Nicaragua por dejar de forma “intempestiva” las pláticas con la UE.
“Nicaragua venía trabajando en todas las mesas de manera proactiva, de manera razonable. Éste (el fondo) es el único tema con una gran connotación política en que ellos se han separado totalmente de Centroamérica (…). No quisiera especular, pero parece que sí, que (en la decisión de Nicaragua) hay algo más que no tiene que ver con Centroamérica ni con la negociación per se”, dijo Ruiz, en San José, Costa Rica.
Kautz, quien dijo que la propuesta del fondo es discutible y sujeta a cambios, admitió que sería una línea de crédito, cuyo 10 por ciento sería asumida voluntariamente por los países del istmo y el restante 90 por ciento por la UE, a una tasa de interés de entre el 0.33 y el uno por ciento, con un periodo de gracia de 10 años y 50 años de plazo para ser cancelado.
Explicó que el 10 por ciento, que serían unos 6,000 millones de euros, sería asumido voluntariamente en partes iguales entre los cinco países de Centroamérica, más Panamá, que participa como observador en las pláticas con la UE.
Esto significaría que Nicaragua tendría que endeudarse por 1,000 millones de euros (alrededor de 1,320 millones de dólares). Los fondos, añadió Kautz, serían para fomentar inversiones productivas conjuntas centroamericanas y europeas en el istmo, así como en las áreas sociales, ante las diferencias de desarrollo entre la UE y Centroamérica, y entre los mismos países de la región.
OTROS PEGONES
El Comité Consultivo del SICA declaró en un comunicado que “es necesario continuar con el proceso de negociación”, con la participación de todos los países, “haciendo las gestiones necesarias para lograr la pronta reincorporación de Nicaragua en este proceso”. Llamó a la UE a “mostrar flexibilidad en los temas pendientes, sometiendo a la mesa de negociación posiciones que incorporen el reconocimiento de asimetrías a favor de Centroamérica”.
Al respecto, el titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, denunció que la UE ha rechazado abrir su mercado a las exportaciones de zonas francas, las frutas y los vegetales; no ha dado respuesta a una propuesta similar para los productos elaborados por las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y no ha respondido a la demanda de mejorar las condiciones de acceso para productos agropecuarios como la carne y el azúcar.