- Cabrera se hizo notar pese a su baja estatura
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Everth Cabrera es tan alto como Marvin Benard, es decir no es alto. Pero entre ambos hay más puntos de contacto, que sólo los 5’9 pies de estatura, con los que difícilmente se les podía proyectar un gran futuro en el beisbol, sin embargo, rompieron los patrones.
“Entre los prospectos nicas, el que tiene más chance es Cabrera. Es inteligente, siempre está haciendo preguntas que lo ayudan a mejorar su juego y pone todas sus energías en su trabajo”, dijo hace unos meses Benard, mucho antes de ser escogido por San Diego.
Benard tuvo la oportunidad de trabajar de cerca con Cabrera, cuando éste militaba en el equipo Tri-City en el 2007.
Pero a lo que Benard no hizo referencia, en aquel momento, fue al estilo de Cabrera, que es muy similar al suyo. Ambos son de baja estatura, veloces, con buena defensa y brazo respetable, pero sobre todo han mostrado hambre de triunfo y son muy trabajadores.
“Siempre he apreciado a Benard. Es una persona que trata de ayudarte y además es un ejemplo para nosotros en Nicaragua. A mí me gustaría poder hacer lo que él hizo en las Grandes Ligas”, señaló hace unas semanas Cabrera, mientras estaba en el país.
Ahora Cabrera tendrá la oportunidad de escribir su propia historia con los Padres de San Diego, quienes lo han dejado en el plantel del equipo grande y hasta se asegura que podría ir de titular en dos de los primeros ocho encuentros.
¿HAY COMPARACIÓN?
Hay puntos similares básicamente en el estilo. Son jugadores bajos, que dominan los fundamentos del juego y tienen habilidad para hacer las cosas pequeñas del beisbol, como batear un hit, robar una base, tocar bola, defender y tirar al sitio correcto.
Sin embargo, mientras Benard fue un constante bateador de .300 a través de las Ligas Menores, Cabrera sólo lo hizo en una ocasión (.300 en el 2007) y fundamentalmente en Clase A media. Su experiencia más allá de ese nivel son cuatro juegos en Clase A alta.
Después de batear .236 en su campaña de novato en 1992, Benard coleccionó .301 en Clase A alta al año siguiente. Después tuvo .315 en Doble A en 1994 y cerró con .304 en AAA, antes de ser llamado a las Grandes Ligas, donde bateó .382, en 1995.
No obstante, Cabrera, a nivel de las Menores, aventaja a Benard en velocidad y robos. Marvin tuvo como cifra máxima sus 42 estafas en 52 intentos en 1993. En cambio, Cabrera lideró el beisbol profesional con sus 73 robos del año pasado.
Pero la más grande ventaja de Cabrera es que por ser derecho, puede jugar en cualquier sitio en el infield, y a la vez batea a ambos lados del plato. Así que tiene más opciones para aparecer en un line up, siempre y cuando rinda, por supuesto.