- El tema migratorio y la cooperaciónde EE. UU. con el istmo dominaron reunión de presidentes
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El vicepresidente estadounidense Joe Biden recibió ayer varias solicitudes de cooperación de parte de los mandatarios de Centroamérica, pero solicitó paciencia a la región con la promesa de que serán estudiadas en Washington a su debido tiempo. Pero fue claro que no pueden hacer permanente el Estatuto de Protección Temporal (TPS) para los centroamericanos a corto plazo.
En rueda de prensa, tras la reunión conjunta con presidentes y representantes del istmo, Biden reconoció que pidió “paciencia y tolerancia” en este tema, y recordó que el nuevo gobierno de Barack Obama “apenas tiene 60 días en el poder”.
Los países de la región acordaron la semana pasada en Managua, durante una Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), solicitar a Estados Unidos que legalice definitivamente la situación de los residentes bajo el TPS en su territorio.
“Nosotros entendemos la situación de la región, pero requerimos paciencia. Esperamos que comprendan que algunas de las solicitudes son complicadas de acuerdo a nuestra situación doméstica, porque para ello requerimos de una completa reforma a nuestra Ley de Migración”, argumentó Biden.
“Entendemos que las remesas son importantes para algunos países, pero es difícil decirle a las personas que están perdiendo sus empleos que vamos a legalizar a miles de personas”, subrayó.
Reconoció además que “no habrá una respuesta inmediata en el tema de las deportaciones” y que los cambios en el TPS se darán en un mediano plazo a través de una “reforma integral” a la política migratoria de Estados Unidos.
No obstante, recalcó que “lo más importante” para lidiar con este tema es impulsar “el desarrollo económico de Estados Unidos y de Centroamérica” pues “nadie abandona su país por gusto, sino porque ve mejores oportunidades”.
ARIAS AGRADECE “FRANQUEZA”
“Le agradezco al vicepresidente Biden que nos haya hablado con mucha franqueza de que los planteamientos de Centroamérica toman tiempo y tenemos que tener paciencia, pero que serán escuchados y analizados en Washington”, detalló por su parte el presidente costarricense Oscar Arias, al concluir el encuentro de los mandatarios.
Dijo que además del tema migratorio también destacaron la capitalización del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Centroamericano de Integración Económica, así como el aumento de los recursos asignados a la región por la Iniciativa Mérida.
Sólo en el caso de la Iniciativa Mérida, Biden realizó una oferta concreta: incrementar la ayuda al istmo de 65 millones de dólares a 110 millones de dólares.
“Mérida es extremadamente importante, es una responsabilidad conjunta y entendemos que hay una necesidad de asistencia más allá de México y vamos a elevar la ayuda a 110 millones de dólares a partir de 2009 y para 2010 y esperamos mantenerlo en los próximos años. Esto (el narcotráfico) es un cáncer en la región que nos afecta a todos”, dijo Biden
RELACIÓN DE RESPETO
Para Biden, Estados Unidos lo que está demostrando con su visita a Costa Rica es que tiene “interés en una relación basada en respeto, que empieza por saber escuchar; no será una política para el hemisferio, sino con el hemisferio”.
Consultado sobre el tema de Cuba y si existe posibilidad de eliminar el embargo, Biden indicó que durante los próximos años la relación entre la isla y Estados Unidos deberá cambiar en un proceso “siempre respetando un compromiso con la democracia y el respeto a los derechos humanos”.
A la reunión con Biden acudieron además los gobernantes de Panamá, Martín Torrijos; de Guatemala, Álvaro Colom; de El Salvador, Antonio Saca y el presidente electo Mauricio Funes; el vicepresidente Arístides Mejía, de Honduras, y el primer ministro de Belice, Dean Barrow. Por Nicaragua asistió el vicecanciller Manuel Coronel.