Los tintes Bio Chi, libres de amoníaco, pueden ser usados por embarazadas y después de tratamientos de quimioterapia, permanente, iluminaciones o alisados. En la gráfica vemos a la actriz Isla Fisher. LA PRENSA/ARCHIVO

Cambie su “look” sin amoníaco

Se trata de productos orgánicos que han sustituido el amoníaco por monoetanolamina, un derivado del maíz [doap_box title=»Lista en 15 minutos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La especialista Ivania Álvarez refiere que estos productos orgánicos son de rápida aplicación. “En 45 minutos máximo el cliente tiene su coloración deseada. Su aplicación es más rápida y fácil para el […]

  • Se trata de productos orgánicos que han sustituido el amoníaco por monoetanolamina, un derivado del maíz
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La especialista Ivania Álvarez refiere que estos productos orgánicos son de rápida aplicación.

“En 45 minutos máximo el cliente tiene su coloración deseada. Su aplicación es más rápida y fácil para el estilista, porque sus colores son premezclados”.

Explicó que el uso de los productos BioChi sólo pueden ser manipulados por estilistas profesionales. “Su uso es exclusivo para estilistas”.

BioChi es un producto aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA), la agencia del Gobierno de Estados Unidos, responsable de la regulación de alimentos (tanto para seres humanos como para animales), suplementos alimenticios, medicamentos (humanos y veterinarios), cosméticos, aparatos médicos (humanos y animales), productos biológicos y productos hemáticos.

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Si usted es alérgica, está embarazada, se ha hecho permanente, iluminaciones, alisados o ha terminado tratamientos de quimioterapia, esas condiciones han dejado de ser obstáculos para que cambie el color de su cabello usando tintes completamente libres de amoníacos.

El laboratorio Farouk Systems, con su sede en Houston (Texas) ha desarrollado tintes orgánicos que sustituyen el amoníaco por monoetanolamina, un derivado del maíz y que además contempla terapias de seda líquida que le da más brillo y vida a su cabello y a su piel. Estos productos bajo el nombre de BioChi ya se distribuyen en Nicaragua.

Ivania Álvarez, estilista y educadora de Farouk, dijo que estos tintes son amigables con el medio ambiente, el estilista y la persona que se los aplica, porque no produce efectos secundarios en ninguno de ellos, “ni siquiera tienen olor”.

Amplia paleta de colores

Explicó que entre las bondades de estos tintes orgánicos se encuentra su paleta de colores de más de 100 tonos disponibles, lo que evitará que el estilista invente colores a través de las mezclas, que al final no tendrán el resultado deseado.

“BioChi cuenta con cuatro tendencias de tintes: naturales, dorados, rojos y los especialmente elaborados para teñir canas. Estos tintes evitan las reacciones alérgicas como picazón, caída del cabello, entre otras enfermedades capilares, que pueden ocasionar los tintes que llevan químicos”, precisó.

La educadora de Farouk señala que el amoníaco es un gas incoloro, corrosivo, irritante, tóxico y de olor sofocante muy ácido, al que se exponen las mujeres durante dos horas cuando se tiñen el cabello, pero al usar las tinturas BioChi no tienen efectos nocivos, ni olores desagradables y menos reacciones alérgicas, porque está elaborado con frutas y aceite de seda.

Explicó que el aceite de seda líquida es un elemento que contiene 17 de los 19 aminoácidos que componen el cabello, por lo que se vuelve todo un tratamiento para el cabello y la piel.

La terapia de seda consiste en un suero para cerrar puntas del cabello, que se ha adaptado a la piel en perfecta armonía, puesto que es un aceite que actúa como hidratante sin dejar residuos.

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