- En la vida de pareja debe haber una negociación permanente. Lo ideal es conversar sobre las cosas que nos molestan desde que inicia la relación
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Que si es muy celosa o celoso, que si ronca, que no coopera con las tareas del hogar, que si es muy provocativa, que si es mentiroso o mentirosa, que si fuma…, en fin la lista de actitudes o hábitos que molesta a los hombres de las mujeres o viceversa es inmensa, muchas de ellas trivialidades que a largo plazo pueden dañar la relación de pareja.
Tratamos de hacer una pequeña encuesta en algunos lugares de la capital para conocer qué le molesta de las mujeres a los hombres y viceversa, pero fueron pocos los que se atrevieron a hablar, lo cual nos confirma que en nuestra sociedad estos temas no se hablan abiertamente.
La cineasta Rossana Lacayo señala que algo que le molesta de los hombres en general lo cual es muy típico en nuestra cultura, es que sean mentirosos. El hombre es más mentiroso, no es tan claro como la mujer, esconde más sus relaciones, de ahí se deriva la irresponsabilidad con la pareja y con los hijos.
Otra actitud que le molesta a Lacayo es la poca solidaridad con el trabajo de la mujer, ya que son pocos los hombres que están dispuestos a ayudar en la casa o a apoyar y respetar a la mujer en su trabajo, en cambio la mujer si ve que está muy ocupado le echa la mano con lo que puede.
La sicóloga Martha Violeta Trujillo Delgado, coordinadora de Postgrado de la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad Centroamericana, señala que todo lo que nos molesta de nuestra pareja o amistades son parte de sus características, pero nos damos cuenta de ello o las notamos hasta que tenemos una vida en común.
Lo que pasa es que en el período del enamoramiento no las vimos, porque hay un esfuerzo sobrehumano de los dos miembros por llevarse bien, y minimizamos estas cosas. Por ejemplo, si ella tarda en alistarse es porque va a salir bonita, pero cuando pasamos a la vida de pareja y esas cosas ya no son una vez a la semana, sino todos los días, empiezan a molestar. Lo ideal es hablar de ello desde que estamos empezando la relación, señala Trujillo.
Comunicación
La sicóloga señala que lo fundamental es la comunicación, pero en el sentido pleno. No es oír, es escuchar, eso significa atender lo que nos dicen; no es simplemente compartir una situación sino exponerla con claridad, explicar de manera adecuada las cosas que nos agradan y las que nos desagradan, para que juntos busquemos cómo superarlas, indica la especialista.
Por su parte el señor Mario Esquivel, uno de nuestros encuestados, dijo que le molestan las mujeres poco comunicativas. Cuando uno quiere conversar, ellas piensan que uno las quiere mandar y no es así, los dos debemos tomar decisiones, cada uno debe ponerse en el rol del otro, señala.
Por su parte, Vigil dice que le molestan las mujeres atenidas y nada emprendedoras. Además coincide con Esquivel al expresar que le molestan las mujeres exageradamente vanidosas.
No digo que no se arregle, pero debe ser sobria, no necesitamos ver una extravagancia para que se vea linda. Cae en la vanidad y ya no es sólo para el marido, sino para muchos más, dijo Esquivel.
Trujillo insiste en que cada una de estas molestias se tienen que hablar en el momento, ya que en la mayoría de casos se van dando estas situaciones y no se abordan, porque no sabemos expresar los sentimientos o porque asumimos que la pareja con vernos la cara larga sabrá qué es lo que está pasando.
Las cosas hay que hablarlas y una vez que se hablan hay que tomar decisiones en pareja y luego es conveniente ir viendo cómo se va cumpliendo con lo pactado y reconocer los logros que van alcanzando. Eso no quiere decir que se van a eliminar los problemas, pero va a mejorar las vidas, señala Trujillo.
Negociación permanente
Trujillo señala que en la vida de pareja debe haber una negociación permanente. Sin embargo muchas veces las parejas caen en el error de decir: Así me conociste, así soy yo, lo cual no es una justificación, el asunto es ver lo que podemos hacer por los dos.
Una de las molestias que poco se expresan son las insatisfacciones sexuales. Según Trujillo esto se debe a que la pareja da por entendido que la otra persona sabe lo que le gusta. En la vida sexual, también hay que negociar, al igual que en los demás aspectos, desde los defectos más pequeños hasta la forma más importante de la relación debe ser sujeto de negociación y comunicación constante.
En cambio la cineasta Lacayo señala que los hombres son un poco egoístas, incluso en el sexo, porque no tienen claro cuáles son las necesidades de las mujeres y a las mujeres les da miedo hablar de sus necesidades.
Respetar espacios
Los espacios de cada uno son importantes y motivos de quejas frecuentes de ambas partes. Trujillo señala que hay cosas y situaciones que no se quieren compartir y tienen que ser respetados, pero para que no haya malos entendidos se tiene que hablar de ello.
Lacayo señala que algo que le molesta de los hombres es que son un poco acaparadores e irrespetuosos del tiempo de la mujer, ya que ellos sí se pueden reunir con amistades, pero las mujer no.
Otra queja frecuente de las mujeres es que su pareja nunca se acuerda de su cumpleaños o de su aniversario. Trujillo aconseja recordarle a la pareja unos días antes o dejarle una notita. Lo que pasa es que muchas veces magnificamos algunos hechos que no son tan dramáticos. Si tenemos buena comunicación es poco probable que se me olvide una fecha, pero también es poco probable que si a la pareja se le olvido yo le arme un escándalo.