- También controlan el mercado internacional de drogas
Bogotá/ EFE
Los narcotraficantes mexicanos están extendiendo sus tentáculos hacia toda América, donde en algunos países tienen ya una logística muy desarrollada, y los expertos empiezan a temer que su expansión sea imparable.
Los cárteles mexicanos “están operando en 41 países, están traficando cientos de miles de personas, cientos de miles de armas y tienen un poder económico que va mucho más allá de lo que pensamos”, sostuvo recientemente Edgardo Buscaglia, ex asesor de la ONU en temas de narcotráfico.
Según Alberto Islas, de Risk Evaluation, una empresa de análisis de riesgo, los narcos mexicanos han tomado el control del mercado internacional a raíz de la pulverización de los cárteles colombianos de Medellín y Cali, así como de la invasión de Estados Unidos a Afganistán, que frenó por un tiempo la producción de heroína.
México se ha convertido en el segundo productor mundial de heroína después de Afganistán, dijo Islas a Efe.
El negocio del narcotráfico, en el que participan “directamente” unas 150,000 personas e indirectamente otras 300.000 vinculadas a los cultivos de marihuana y opio, mueve entre 15,000 millones y 25,000 millones de dólares al año en México, según el secretario adjunto para Asuntos Antinarcóticos de Estados Unidos, David Johnson.
La guerra sin cuartel que libran los cárteles rivales entre sí y su combate paralelo contra el despliegue militar y policial sin precedentes puesto en marcha por el Gobierno de Felipe Calderón se saldó el año pasado con una cifra que da escalofríos: más de 5,600 muertos.
CAE GRAN CAPO
En el marco de esa lucha, México se anotó una victoria con la detención ayer de Vicente Zambada, considerado por el Ejército el encargado del control operativo y logístico del cártel de Sinaloa e hijo del capo Ismael “El Mayo” Zambada García, informó hoy el Gobierno.
En Estados Unidos tanto autoridades del Gobierno como jefes militares han reconocido en las últimas semanas que miran cada vez con más preocupación hacia su vecino del sur.
PRESENTES EN 200 CIUDADES DE EE.UU.
Reportes de inteligencia señalan que los cárteles mexicanos tienen presencia en 200 ciudades estadounidenses y el legislador republicano Mark Kirk ha alertado incluso de casos de decapitaciones, práctica habitual de esos grupos, en lugares como Filadelfia, más de 1,000 kilómetros al norte de la zona fronteriza.
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estudia el envío de tropas a la frontera y hablará de la gravedad de la situación con su homólogo Felipe Calderón en su visita a México de mediados de abril, la primera a un país latinoamericano.
Entre las voces que alertan de la propagación de las actividades de los narcos mexicanos figura el responsable de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA) en Chile, David Horan, quien dijo recientemente que “viajan por el mundo buscando y comprando los precursores químicos para la producción ilegal de metanfetaminas”.
“LOS ZETAS” EN EL ISTMO
Mientras, en Centroamérica el problema lo representan grupos como “Los Zetas”, brazo armado del cártel del Golfo, al que se le atribuyen dos matanzas ocurridas en 2008 en Guatemala que dejaron 28 muertos.
Jorge Rojas, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, indicó a Efe que los narcotraficantes colombianos han dejado de transportar la droga hasta México, lo que ha obligado a los cárteles de ese país a desplazarse más al sur para recoger los cargamentos enviados por tierra, mar y aire.
En este contexto, Panamá se ha convertido “en un punto logístico de encuentro”, principalmente para los cárteles de Sinaloa, del Golfo y de Tijuana, según Rafael Guerrero, jefe de Operaciones de la Fiscalía de Drogas de ese país.
En Honduras diversas fuentes admiten que el narcotráfico podría estar financiando algunas campañas, mientras que en El Salvador está el caso del ex diputado Roberto Carlos Silva Pereira, preso en Estados Unidos y relacionado con el cártel del Golfo.
En tanto, en Nicaragua, la Policía asestó un golpe contundente al cártel de Sinaloa en 2007 con la captura de 20 miembros de esa organización y en Uruguay se desmanteló a principios de 2008 una red de narcos dirigida también desde México.