- Porque la revolución bolivariana que dirige Hugo Chávez, es un proceso que responde a Venezuela
[/doap_box]
En su primer día como presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes reafirmó su compromiso de “no alinearse bajo el liderazgo del presidente venezolano Hugo Chávez, construir un gobierno de unidad nacional y no permitir que su partido, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) interfiera en los asuntos de Estado más allá de lo que la ley lo permite”.
En una entrevista concedida a la cadena de televisión CNN en Español, empresa para la que trabajó como corresponsal desde 1991 hasta el 2007, poco antes de aceptar la candidatura presidencial, Funes insistió en que no tiene obligación de seguir a Chávez.
“La izquierda salvadoreña tiene su propia identidad y responderá a sus propias circunstancias. Tiene que responder a la demanda, la aspiración y al anhelo de cambio que le ha planteado el pueblo salvadoreño. No tiene por qué alinearse al proceso de la revolución bolivariana que dirige Chávez, ese proceso responde a Venezuela. Las elecciones fueron en El Salvador, no en Venezuela”, afirmó.
Reiteró que “observa con especial atención” la gestión política que lleva a cabo el presidente Luiz Inácio Da Silva en Brasil.
Agregó que, salvadas las diferencias entre ambos pueblos y el tamaño de ambos países, el presidente Lula logró que se venciera el temor que los empresarios le tenían a la izquierda como, entiende, debe hacerlo él.
“(Lula) tomó decisiones acertadas y ha logrado un proceso de cambios y transformaciones sensatas, que en lugar de espantar a la inversión ha logrado atraerlas más”, sostuvo Funes, y agregó que también lo observa con atención porque, además de garantizar estabilidad macroeconómica y gobernabilidad democrática, ha logrado reducir la pobreza con una política social coherente.
SOLUCIÓN A LA CRISIS
Funes reconoce que otro de sus grandes retos será crear las condiciones de estabilidad macroeconómica para que los inversionistas generen empleo, para evitar que sus paisanos continúen emigrando a Estados Unidos y otros países en busca de empleo.
“La función del Gobierno no es crear empleo, pero dada la situación actual, que sólo en los últimos tres meses se han perdido 25 mil (plazas), se necesitan medidas anticrisis de parte del Gobierno”, explicó.
Afirmó que no tiene previsto crear nuevos impuestos, pero anunció esfuerzos para reducir la evasión fiscal y el contrabando, para lograr una mayor recaudación. Esos recursos serán invertidos en políticas de apoyo a la producción y de compensación social, para equilibrar los desajustes sociales que el país enfrenta.
Al referirse a las remesas enviadas por más de un millón de salvadoreños que viven en Estados Unidos, Funes informó que esa fuente le genera al país alrededor de tres mil quinientos millones de dólares, que en los dos primeros meses del año se han reducido en un trece por ciento, afectando a las familias más pobres, ya que de cada diez familias que las reciben, tres no tienen otro tipo de ingreso, por lo que será necesario compensarlas. Ofreció que el Estado entregue una “renta de unos 50 dólares mensuales”, para ayudar a compensar lo perdido.
Funes expresó que el FMLN no tendrá más participación en su gobierno de la que tiene cualquier otra fuerza política y social. Según Funes, harán sugerencias y éstas serán usadas como insumos para definir el perfil de los nuevos funcionarios, pero en ningún momento el FMLN se va a “vaciar” en el Gobierno, porque a final de cuentas será él quien tendrá la última palabra en la definición de su gabinete.
El presidente electo calificó a su compañero como “un gran negociador situado en la realidad”, por lo que su apoyo, en un gobierno que se manejará en “permanente negociación”, será fundamental para articular el esfuerzo de entendimiento con las otras fuerzas políticas.
Por su parte, el presidente Daniel Ortega se sumó a las felicitaciones enviadas por diversos mandatarios del continente. Le reiteró que su triunfo evidencia que América Latina “contará con otro aliado para proseguir la lucha contra la pobreza y la exclusión en la región”.