- El Presidente brasileño pidió a su colega adoptar “decisiones más firmes” para superar la crisis financiera
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El presidente estadounidense Barack Obama y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, juntos por primera vez, examinaron las respuestas políticas a la crisis económica ante la próxima cumbre del G20, y enfatizaron que no hay que caer en el proteccionismo comercial.
“El presidente Obama y yo estamos convencidos de que esta crisis económica puede ser resuelta con decisiones políticas en la reunión del G20”, a celebrarse en Londres el 2 de abril, dijo Lula en presencia de su anfitrión en la Casa Blanca, tras una reunión de poco más de una hora.
La cumbre del G20, la segunda en menos de seis meses, debe restaurar la confianza internacional, realimentar el crédito y fijar reglas claras de supervisión, en medio de la peor recesión mundial en décadas.
Obama por su parte desmintió cualquier diferencia entre países desarrollados y emergentes.
“No sé de dónde ha surgido esta noción de que en alguna forma se están desarrollando bandos respecto al G20”, dijo Obama. “Es completamente contrario a nuestras políticas (…) es un debate inventado”, añadió.
Para tranquilizar a los mercados y devolver la confianza a los ciudadanos, “todos los líderes tienen que estar convencidos de que hay que tomar decisiones rápidas”, añadió Lula.
Obama sugirió, además, la creación de un “organismo internacional” que supervise el esfuerzo de cada Estado para estimular a sus propias economías mediante dinero público.
El brasileño insistió en que el dinero debe volver a fluir en el mundo, y criticó el hecho de que inversiones financieras estén saliendo de países como Brasil para comprar bonos del Tesoro estadounidense.
Obama se limitó a indicar que el hecho de que las inversiones internacionales acudan a su país es señal de confianza.
En el plano bilateral, ambos se mostraron muy satisfechos de las relaciones comerciales, pero no dieron indicios de posibles soluciones a temas como la venta del etanol brasileño en Estados Unidos.
“El presidente Barack Obama tiene una oportunidad histórica de mejorar las relaciones con América Latina”, dijo Lula, el primer mandatario de la región que se reúne con Obama desde que éste llegó al poder.
Obama no respondió directamente al envite, y se limitó a indicar que admira “el liderazgo progresista” de Brasil en la región.