CORRESPONSAL/CARAZO
Un gran número de promesantes, visitantes y comerciantes de diferentes partes de Nicaragua empezó a llegar desde el pasado fin de semana a La Conquista, a 15 kilómetros al oeste de Jinotepe, para celebrar el tercer viernes de Cuaresma, rezando y adorando al milagroso Cristo Negro de Esquipulas.
La iglesia de La Conquista resulta ser pequeña para albergar a los miles de devotos que llegan atraídos por las atribuciones milagrosas de la imagen del Cristo Negro y el agua famosa de la Pileta del Señor de Esquipulas, ubicada a 500 metros al sur de la Iglesia católica.
Doña Julia Victoria Baltodano habita desde hace 70 años en La Conquista y ha escuchado que la mayoría de creyentes vienen a este poblado en busca de un poco de agua de la Pileta del Señor para sanar enfermedades.
Según documentación histórica que se guarda en la Alcaldía de este municipio, la tradición religiosa inició hace muchísimos años cuando una ancianita encontró una pequeña imagen del Cristo Negro en el sitio conocido en la actualidad como la Pileta del Señor.
Después de visitar el santuario y escuchar la misa, los peregrinos se dirigen directamente a la Pileta del Señor, ya que según la tradición, quien padece una grave enfermedad con sólo bañarse o tomar agua sana inmediatamente.