La economía centroamericana no sólo está en crisis, sino que también lo aparenta, según se desprende de encuestas recientes dadas a conocer ayer durante el foro Tendencias y Perspectivas Económicas desde la Perspectiva de las Encuestas Empresariales, del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Diferentes instituciones de medición de confianza empresarial de Centroamérica consultaron a más de 1,500 empresas en la región, sobre su percepción de la situación actual de la economía, el ambiente de negocios y sus proyecciones en el futuro inmediato.
Los resultados no pueden ser menos alentadores. Las empresas en todos los países coinciden en que las economías están peor, o en el mejor de los casos igual que el año pasado, pero ninguno estima estar mejor.
Shirley Saborío, de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (UCCAEP), aseguró que en Costa Rica el índice de confianza del sector privado registró su nivel más bajo de los últimos cinco años.
Agregó que los empresarios no se muestran muy optimistas en cuanto a la economía en este primer semestre y señalan una baja en los volúmenes de ventas de sus productos, siendo el comercio el que mayor resiente esta caída.
NICAS PREOCUPADOS
Luis Alaniz, analista de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), explicó que la percepción de los empresarios nicaragüenses no es mejor, ya que el 71 por ciento de los empresarios encuestados sostienen que la situación está peor que el año pasado, mientras que el 29 por ciento dice que está igual.
DESCONFÍAN DELPODER JUDICIAL
También prevalece la incertidumbre sobre el clima de negocios en Nicaragua, en lo que destaca el criterio desfavorable al sistema judicial nacional, señalado por el 88.8 por ciento como “no confiable”.
Entre los aspectos que destacan como negativos está la falta de demanda de bienes y servicios de las empresas nacionales, igual que la disminución de la demanda en los mercados regionales.
Otro aspecto negativo es la falta de mano de obra calificada y la falta de crédito para las empresas.