- Eran trasladados hacia Rosita
CORRESPONSAL/RAAN
La matanza de cuajipales y lagartos en Prinzapolka, en la Región Autónoma del Atlántico Norte continúa sin control, a pesar que el Ministerio de Recursos Naturales y el Ambiente (Marena) firmó un convenio con la comuna de ese municipio para que regulara y controlara la emisión de los permisos a los indígenas que se dedican a esta actividad.
Lo anterior quedó evidenciado luego que la Policía procedió al registro de una unidad de autobús, que circulaba de Alamikamba a Rosita, y al requisarlo se encontraron con varios sacos y baldes donde se trasladaban cueros de cuajipal y lagarto, la mayoría de ellos fuera de talla.
Alfonso Eduards, de 52 años, es el dueño del producto y fue trasladado a Siuna, donde se levantaron los datos que finalmente indican que se trata de 122 cueros de cuajipal y un cuero de lagarto, este último en peligro de extinción.
ENFRENTARÁ PROCESO
Alfonso es originario de la comunidad indígena de La Agrícola y fue detenido por las autoridades policiales y enviado a Alamikamba, donde permanece bajo prisión preventiva y enfrentará un proceso judicial que en su contra formula la Procuraduría Ambiental del Triángulo Minero.
El expediente ya está elaborado y será enviado al Ministerio Público, al municipio de Rosita, donde se presentará la acusación en contra de Alfonso Eduards.
El lagarto es una especie en peligro de extinción y está protegido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (Cites), que cuenta con 175 países miembros a nivel mundial.