- Ex mandatario niega pacto con el FSLN para legalizar la valiosa propiedad de 51 manzanas que disputa con inversionista tico en El Astillero
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El ex presidente de la República, Arnoldo Alemán Lacayo, rechaza ser un “tumbatierras” y pactar políticamente con el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para que la Procuraduría General de la República (PGR) le entregara una Carta de No Objeción en el conflicto por 51 manzanas de tierra en El Astillero, Tola, que sostiene con el inversionista costarricense Mario Masís Segura y sus socios norteamericanos.
La Procuraduría mandó a cancelar las cuentas registrales sobre las 51 manzanas de tierra de los inversionistas, y a la vez otorgó una Carta de No Objeción para que la sociedad Gestiones y Negocios Inmobiliarios Sociedad Anónima (Geninsa), de la familia Alemán, pudiera inscribir dichas propiedades y disponer de las mismas.
El procurador Hernán Estrada ha dicho que canceló las cuentas registrales porque Masís habría comprado con escrituras falsas a dos trabajadores suyos. Por su parte, Masís ha insistido en que a Estrada lo están mal informando para que cometa errores, y uno de esos errores es que la propiedad que el ex presidente Alemán dice que su familia compró, se llama El Abejonal, mientras las 51 manzanas que él y sus socios norteamericanos reclaman se llaman El Gavilán. La propiedad El Gavilán está a 10 kilómetros de distancia de El Abejonal, y ambas propiedades están separadas por el poblado de El Astillero, en Tola, Rivas.
Alemán dijo que “su familia jamás han intentado poseer una cosa que no tenga verdadera legalidad o historia registral correcta y exacta. Para ir directo al grano, esa propiedad es adquirida por una sociedad donde participa toda la familia (Alemán). Se acercó la señora Jaqueline Guerrero de Lawson, quien era funcionaria de la Cancillería de Nicaragua (cuando él era Presidente), casada con el norteamericano Benedict Charles Lawson III, preguntándome si queríamos invertir en unas tierras de origen ganadero, en 1998-99, porque su marido ya no quería seguir en Nicaragua y quería venderlas”, recuerda.
Según el ex mandatario, se hizo el estudio de esas tierras, vieron que Lawson III las había comprado a gente que el Gobierno de doña Violeta Barrios viuda de Chamorro le dio títulos de propiedad o les había refrendado títulos que el ex ministro de Reforma Agraria, Jaime Wheelock Román, en el último momento del primer Gobierno de Daniel Ortega le había otorgado a los ex militares y ex miembros de la Policía Sandinista.
Dichos títulos fueron entregados, previa indemnización a los legítimos dueños de las propiedades confiscadas por los Decretos 3 y 38 del Gobierno de Ortega, en los 80. “Esa propiedad había sido del doctor Cornelio Hüeck, de una finca muy conocida llamada San Martín, de gran extensión, de más de 5,000 ó 6,000 manzanas de tierra y que todavía la parte principal de dicha finca le pertenece o le quedó al Ejército de Nicaragua, y la otra parte le había sido distribuida a cooperados; este ciudadano norteamericano en 1993-1994 la adquirió con la asesoría de la Embajada americana, para que se investigara si de esa propiedad se había indemnizado a los legítimos dueños y no lo acusaran después de ser piñatero o de comprar propiedades que no eran legítimamente adquiridas”, dijo Alemán.
“Nosotros la adquirimos en 1998, se comenzó a meter ganado, sin tener imaginación del futuro turístico que pudiera tener toda esa región porque la bahía ahí ha estado, las playas de San Martín ahí han estado, las de Chacocente por siglos ahí han estado, pero nadie se imaginaba el auge turístico que pudieran tener las costas del Pacífico”, agrega el ex mandatario.
Alemán sostiene que mientras fue Presidente de Nicaragua, él y su hermana Amelia atendían dicha propiedad y es hasta después que deja el cargo y que es procesado, que “se dieron todos estos acontecimientos que con posterioridad han venido a resultar de que inversionistas ticos y americanos ahora están poseyendo esas propiedades, que aducen estar desde hace 15 ó 16 años, lo que es una solemne mentira”.
Pero el norteamericano Benedict Charles Lawson III envió una carta al entonces embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Oliver Garza, diciendo que fue objeto de un fraude al más alto nivel, cometido entre la esposa de él (Jaqueline Guerrero) y usted. ¿Es así?
“(Sonríe) Según dice Lawson III, la esposa, no quiero meterme en asuntos familiares, abusó del dinero que se le pagó por esa propiedad, y que siendo su apoderada generalísima, si lo estafó su esposa, eso es cosa aparte de la realidad que se pueda dar. La verdad es que compareció ella en nombre y representación, con poder generalísimo inserto del señor Lawson III. No ha habido ningún perjuicio ni nos ha reclamado: mire, mi mujer (Guerrero) no me representaba o es falso el poder que presentó. No ha habido ningún juicio de falsedad del poder que la esposa del señor Lawson tenía”.
¿La Carta de No Objeción que está dando la Procuraduría a Geninsa es parte del pacto entre usted y el presidente Daniel Ortega?
Aquí han satanizado todo. Fijate bien cómo es que queda esa propiedad. Cuando vuelvo a recuperar esa propiedad de mil ciento y pico de manzanas, había 200 y pico de manzanas que tenía un grupo de personas; la sociedad cedió a pobladores de El Astillero 90 y tantas manzanas y nos reservamos las otras 90 y tantas manzanas de la propiedad. Nosotros la volvemos a recuperar, no porque me la ha dado la Procuraduría sino porque los que la tenían en posesión nos las devuelven, agarrando las tierras que están propiamente enfrente de la bahía, y les damos títulos legítimos como dueños legítimos de esa propiedad comprada al americano, y el resto, somos nosotros, y es donde están estos señores que han invadido y que están a orillas de la playa; nosotros declaramos que están poseyéndola de mala fe, presentando títulos agrarios falsos que inscribieron, con arriendos que fueron declarados inexistentes. Nosotros hemos legalizado de forma legítima el derecho que desde 1998 tenemos en esa propiedad”.
A usted lo ven como “tumbatierras”, es decir, que con instrumentos jurídicos quiere apropiarse de algo que dicen los inversionistas que les pertenece.
Vos ves la mentira que te dicen, que son poseedores y adquirentes desde 1994. No es cierto, esperaron a que Arnoldo Alemán cayera preso en el 2002 para invadir o decir que adquirieron de anteriores concesionarios de la Reforma Agraria, todo eso lo había comprado el señor Lawson y aún yo mismo la parte trasera de esa propiedad del señor Lawson, se las compraba a esa gente que la llegaba a vender, y no era que yo la quisiera.
Ahora está en posesión esa gente (los inversionistas), que poco a poco voy a darles los títulos de propiedad para que estén legítimos.
Yo me he dado cuenta de que es preferible la intensidad del cultivo que la extensidad; pero cuando vienen estos inversionistas entre comillas, piñateros, a tomarse propiedades como esa, pues creo que tenemos legítimo derecho de hacer reivindicación de las propiedades que legítimamente fueron adquiridas. No pienso quitarles la propiedad, únicamente vengan, adquieran legítimamente el lote que tienen y quédense; yo no quiero decir: “la casa es mía, voy a botar la casa”.