El gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles, respondió ayer que “el reconocimiento es mutuo”, ante el condicionante del presidente Hugo Chávez, de que se reunirá con la oposición sólo cuando ésta acepte que él es el jefe del Estado venezolano.
“El reconocimiento es mutuo: Presidente, yo lo reconozco a usted como jefe de Estado, pero reconózcame a mí como gobernador y (reconozca) mis competencias”, declaró Capriles, dirigente del partido Primero Justicia (PJ).
Líderes opositores que obtuvieron algunos cargos de gobernadores y alcaldes en las elecciones del pasado noviembre han denunciado que el Gobierno Central les ha quitado atribuciones como la rectoría de hospitales y de las policías, entre otras dependencias regionales y municipales.
Entre esas denuncias destaca la del Alcalde Mayor de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, sobre la presunta impunidad entorno a la toma de la sede del cabildo por parte de grupos afectos al oficialismo, lo que ha impedido que los trabajadores de la dependencia cumplan con sus funciones.
Capriles, que antes de asumir la gobernación de Miranda fue durante ocho años Alcalde del municipio caraqueño de Baruta, pidió al Presidente venezolano que “reciba, escuche y deje trabajar” a los opositores que actualmente ocupan cuatro de las cinco alcaldías caraqueñas, y a él como titular del Estado que las alberga.
Chávez dijo ayer que recibirá a la oposición cuando ésta demuestre “con hechos, no con las palabras”, que está “subordinada a la Constitución” y que “reconoce con humildad que aquí hay un jefe de Estado que merece respeto”.
El mandatario, que acusa a la mayoría de la oposición de ser “golpista”, instó a los “señores de la oposición” a “bajarse de esa nube del fascismo” y “vestirse de humildad”, para así “trabajar juntos para transformar a Venezuela en un país potencia”.