- Compañía fabricante de aviones confía en mercado de AL
SAO PAULO/AFP
El fabricante aeronáutico brasileño Embraer está adoptando las “medidas adecuadas” para enfrentar la crisis mundial, y se muestra optimista con relación al mercado latinoamericano, que puede ayudarla a soportar el empellón.
Luiz Hamilton Lima, el recién designado vicepresidente para aviación comercial de Embraer para América Latina, dijo ayer martes, poco antes de que la empresa divulgara sus resultados de 2008, que los meses venideros serán “difíciles”.
Sin embargo, dijo, el crecimiento a largo plazo del mercado de aviación regional es fuerte, y la experiencia de Embraer para ofrecer jets en el segmento entre 70 y 120 lugares debe compensar.
“Vemos en esta crisis una gran oportunidad para Embraer”, dijo, señalando la necesidad de las aerolíneas latinoamericanas de reemplazar sus flotas antiguas y salir en busca del mercado de la clase media ascendente.
EL POTENCIAL MERCADO
Argentina, México y Colombia son los principales mercados al alcance de Embraer, que compite detrás de Airbus y Boeing en el sector.
América del Norte, que responde por casi la mitad de los ingresos de Embraer, está tambaleante por la crisis mundial, lo que trajo como resultado que los pedidos para el cuarto trimestre de 2008 se redujeran de 21,600 millones de dólares a 20,900 millones.
Una pérdida en el tercer trimestre de 21 millones de dólares recortó bastante los resultados de Embraer hasta entonces, dejándola con utilidades de 86,000 millones de dólares para los primeros nueve meses del año pasado.
El resultado global de 2008 se debe al último mes. En 2007 Embraer había ganado 284 millones de dólares.
Si bien Hamilton dijo que confiaba en los pedidos de América Latina para compensar la crisis, lo cierto es que la región incluido Brasil responde por menos de 13 por ciento de los ingresos de Embraer, lo que significa que la empresa tendrá que escalar un trecho escarpado por lo menos hasta 2011.
Admitió que existe el “riesgo” de que algunas aerolíneas adquieran aviones usados en lugar de nuevos, en la medida en que el sector reduce su tamaño como reacción al decaimiento de la demanda de viajes.