- Christina Hoernicke: 15 años de lucha junto a artistas nicaragüenses
Un consejo de Hoernicke es buscar formas de realizarse de manera integral e invertir tiempo en su educación, familia y pareja, para así llevar una vida que tenga de todo un poco, donde haya un equilibrio entre la vida profesional y personal. También recomienda buscar cómo refrescar el amor siempre porque la vida de pareja es un reto que requiere de mucha energía, hay que renegociar cada día para entenderse y amarse de una nueva manera cada día.
[/doap_box]
La vida de Christina Hoernicke es muy agitada, entre su trabajo en la oficina de la cooperación austriaca y el restaurante Ruta Maya que es como su hija, el tiempo apenas le alcanza, sin embargo dice sentirse satisfecha con la labor que hasta hoy ha realizado.
Hoernicke es alemana. Vino a Nicaragua en 1985 como intérprete en una brigada médica, pese a la preocupación de su familia porque en nuestro país había guerra, recuerda que era la más jovencita del grupo. Después regresó a Alemania y al terminar sus estudios en 1988 se mudó a Nicaragua y plantó sus raíces en nuestro país, ya que en ese mismo año conoció a quien hoy es su esposo.
Mi vida es aquí, aquí están mis proyectos de vida, viajo cada año a visitar a mi familia y ahora me cuesta más al despedirme que hace 20 años, pero sé que mi lugar es aquí, señala cuando le preguntamos si desea volver a Alemania. Expresa que lo que más le gusta de Nicaragua es su gente, que la ha recibido de una manera espectacular.
Hoernicke además de ser asesora en el sector social para la Cooperación Austriaca para el Desarrollo en Nicaragua y Centroamérica, también es la Directora interina. Tiene una maestría en Desarrollo, Población y Medio Ambiente, la cual le ha dado las herramientas necesarias para aportar en su trabajo de la cooperación austriaca.
La Ruta Maya es como su hija
En 1993 nació su hija Ruta Maya. Cuenta que la idea de abrir un espacio para promover el talento de nuestros artistas surgió por la necesidad de contribuir con el arte nacional y además hacer homenaje a su suegro, don Luis Méndez, artista y promotor de la cultura nicaragüense. Fuimos los pioneros con una empresita cultural. La cantidad de artistas que han pasado por la Ruta Maya es increíble y eso es una gran satisfacción. La promoción de nuevos valores ha sido uno de los propósitos fundamentales, nosotros le dimos continuidad a los propósitos de mi suegro de darle espacio a los artistas jóvenes, dice muy orgullosa.
Señala que por ahora su objetivo en medio de la crisis económica es innovar para ver qué mecanismos encuentran junto con los artistas para sorprender al público en el restaurante. Queremos seguir promoviendo artistas de la nueva generación y no sólo de Managua sino de los demás lugares del país.
Además de promover artistas también han colaborado en programas de educación ambiental desde hace cuatro años.