Ana Julia Escalante ofrecía un pescado seco en 30 córdobas, ese dinero sería su presupuesto del día. (LA PRENSA/S. MARTÍNEZ)

Enfrentan difícil situación

Los familiares de pescadores desaparecidos [doap_box title=»Desesperados» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Karen Palaviccini, esposa de Miguel Ángel Rivera, uno de los pescadores de Jiquilillo desaparecidos en alta mar, tiene una niña de un mes de nacida. “Aquí somos pobres, no hay trabajo, y con el riesgo en el mar, de lo contrario se nos mueren los hijos, […]

  • Los familiares de pescadores desaparecidos
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Karen Palaviccini, esposa de Miguel Ángel Rivera, uno de los pescadores de Jiquilillo desaparecidos en alta mar, tiene una niña de un mes de nacida.

“Aquí somos pobres, no hay trabajo, y con el riesgo en el mar, de lo contrario se nos mueren los hijos, por favor a las autoridades nacionales que nos ayuden, no nos busquen sólo en tiempo de elecciones”, dijo.

Para Fátima del Rosario Rivera la vida frente a Jiquilillo es un calvario, pues su esposo José Tomás Espinosa Escalante, otro de los desaparecidos, era el que sostenía a su familia integrada por cinco personas.

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CORRESPONSAL/CHINANDEGA

La pobreza cobija a familiares de los cinco pescadores de Jiquilillo, desaparecidos desde el 4 de febrero. Ellos reclaman al Gobierno por la falta de empleo y porque debido a eso deben arriesgarse en alta mar con lanchas en mal estado y sin seguro de vida que les cubra.

Ana Julia Escalante habita frente a la costa en Jiquilillo, es la progenitora del capitán José Tomás Escalante, uno de los desaparecidos . La señora señala a su hija Ana Rosa Espinosa, que quedó desamparada al desaparecer también su esposo Mario Antonio Rivera Jirón, quien es uno de tres hermanos que se perdieron.

“Mire, yo no puedo trabajar, lo que pido son alimentos para los niños que anda mi hija”, explicó doña Ana Julia al momento que ofrecía a un acopiador un pescado seco en 30 córdobas.

Mario Antonio Rivera habitaba con su esposa y sus dos niñas en una humilde vivienda de latas y plástico. El muchacho tenía la esperanza de construir una casita de bloques.

Fátima del Rosario Rivera llora por sus hermanos Mario Antonio, Miguel Ángel y Sergio, quienes debían velar por la familia. Sergio era padre y madre de sus dos niños después que se separó de su compañera de vida.

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