- Resultados electorales dejan proceso de paz en el limbo
JERUSALÉN/AP
Las elecciones generales en Israel arrojaron resultados inconclusos, que dejaron el miércoles al país y al futuro inmediato de la paz en Medio Oriente en el limbo.
Tanto la canciller Tzipi Livni como su rival intransigente Benjamin Netanyahu se declararon victoriosos en las elecciones del martes, dejando una contienda tan cerrada que podría decidirse mediante un tercer candidato: un político con una plataforma antiárabe.
Con casi la totalidad de los votos computados, el partido Kadima de Livni ganó 28 de los 120 escaños del parlamento, apenas uno arriba del Likud de Netanyahu. El conteo no incluyó miles de sufragios de soldados, que serán añadidos hoy.
Ambos partidos realizaron actos públicos en los que reclamaron la victoria, pero sin una mayoría clara ninguno podrá gobernar sin tener que formar una coalición.
Los partidos intransigentes ganaron la mayoría de los votos, lo que significa que Netanyahu tiene más aliados naturales y una mejor oportunidad de formar una coalición.
“Enredo político” fue el titular principal del diario Yediot Ahronot, junto a fotografías de los dos candidatos sonrientes.
Los resultados crearon las condiciones para forcejeos políticos, que podrían extenderse durante semanas, lo cual podría afectar el destino de los esfuerzos de paz en Medio Oriente.
Las primeras reuniones empezaron ayer, con Netanyahu reuniéndose con el líder del partido extremista ortodoxo Shas y Livni entrevistándose con Avigdor Lieberman, cuyo partido ultranacionalista Yisrael Beitenu recibió 15 escaños y surgió como la tercera fuerza más grande del parlamento.
ALIANZA CON CUALQUIERA
Lieberman dijo la madrugada del miércoles que tiene la llave para formar el próximo gobierno una vez que su partido aparece como tercera fuerza del parlamento.
Indicó que habló con Livni y Netanyahu y que podría ser convencido para unirse a cualquiera de los dos. En su discurso también descartó cualquier tregua con el grupo extremista Hamas en la Franja de Gaza.
El presidente Shimon Peres iniciará consultas con los 12 partidos del nuevo parlamento la semana próxima y, de acuerdo con sus preferencias, pedirá a Netanyahu o Livni que intenten formar un gobierno de coalición. Netanyahu parece llevar una leve ventaja.
En materia de paz con los palestinos, Livni y Netanyahu son diametralmente opuestos. La canciller está dispuesta a ceder territorio para un posible estado palestino, en tanto el ex premier ha calificado las actuales conversaciones de paz de pérdida de tiempo.
En cambio, los dos coinciden en gran medida en cómo enfrentar a los milicianos de Hamas, que tomaron la Franja de Gaza en 2002, y la amenaza potencial del programa nuclear iraní.
Tanto Netanyahu como Livni amenazan con atacar a Hamas si persisten los disparos de cohetes desde Gaza y rechazan la mera idea de negociaciones políticas con la milicia, luego de la ofensiva israelí del mes pasado. Coinciden en la necesidad de derrocar el régimen de Hamas, aunque ninguno de los dos ha dicho cómo hacerlo.
Los israelíes consideran a Irán la mayor amenaza para el estado judío y rechazan las afirmaciones de Teherán, de que el fin de su programa nuclear es producir energía, no bombas. Tanto Livni como Netanyahu han insinuado que se necesitarían medidas militares para impedir que Irán obtenga un arma atómica.