El bombero David Tree comparte su agua con un koala lesionado en Mirboo del Norte, donde los incendios han arrasado con los bosques. (LA PRENSA/AP/Mark Pardew)

Australia continúa a merced del fuego

Calculan que muertos podrían ser hasta 300 SIDNEY/EFE Los bomberos de Australia continuaban ayer la lucha por salvar de las llamas vidas humanas y pueblos enteros, mientras que el fuego ha causado ya 181 muertos —a los que probablemente se sumen 50 personas dadas por desaparecidas—, con lo que la cifra superaría los 220. “Hay […]

  • Calculan que muertos podrían ser hasta 300

SIDNEY/EFE

Los bomberos de Australia continuaban ayer la lucha por salvar de las llamas vidas humanas y pueblos enteros, mientras que el fuego ha causado ya 181 muertos —a los que probablemente se sumen 50 personas dadas por desaparecidas—, con lo que la cifra superaría los 220.

“Hay aún un gran número de desaparecidos, más de 50, que los forenses creen que han muerto, aunque todavía no se hayan encontrado sus cadáveres”, explicó el primer ministro de Victoria, John Brumby.

Los expertos forenses, que trabajan en un tanatorio temporal habilitado en el Centro Forense de Melbourne, advirtieron de que es posible que algunos restos queden sin identificar debido al terrible estado en el que se encuentran.

La Policía ha creado una unidad especial, bautizada Fuerza Phoenix, para investigar las causas de los incendios y sus consecuencias, y se ha comprometido a entregar a los forenses un informe individual sobre cada una de las víctimas.

La investigación puede durar entre seis meses y un año, y la Policía no descarta que la lista final de víctimas mortales acabe incluyendo más de 300 nombres, según un diario.

“Cuando ves las áreas (afectadas) desde el aire, es espeluznante. En particular, la zona que rodea las poblaciones de Kinglake y Marysville. Hay cientos y cientos de casas completamente destruidas, así que la cifra continuará creciendo”, manifestó Brumby tras sobrevolar el nordeste de Victoria.

Los cuerpos de seguridad australianos reiteraron a los habitantes de las zonas amenazadas, que deben tomar una decisión y mantenerla, pueden quedarse y proteger sus viviendas, siempre que cuenten con un sistema contra incendios adecuado, o pueden marcharse, pero lo que no deben hacer de ninguna manera es irse en el último minuto porque podría resultar fatal.

Según los testimonios de supervivientes y de bomberos, muchas personas esperaron el sábado pasado hasta el último momento y al final las llamas les sorprendieron con todo preparado para partir.

Unos 4,000 bomberos australianos esperan refuerzos de Nueva Zelanda y EE.UU. para seguir la lucha contra el fuego.

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