- El pugilista mexicano, Erick “El Terrible” Morales, demostró mucha sencillez en su reciente visita a Nicaragua, destacando como la gran figura en la XVIII Ceremonia de Premiación de la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN), cuyo acto se revistió de importantes personalidades del mundo del boxeo profesional
Erick “El Terrible” Morales, Tres veces Campeón Mundial de Boxeo
De niño, Erick y su hermano Diego Morales soñaban con ser boxeadores profesionales y por supuesto campeones mundiales. Tener a un padre como José Morales, ex boxeador y un pequeño gimnasio en casa, prácticamente los tenía predestinado a ser peleadores en su natal Tijuana, en Baja California.
Pero Erick no solamente fue boxeador profesional, sino hasta Campeón Mundial, igual que su hermano que duró poco tiempo.
Erick, llamado con el paso del tiempo “El Terrible” por su ferocidad en el ring, fue uno de los peleadores que más emoción provocó en la exigente afición mexicana, llenó grandes escenarios en Las Vegas, destacando como la máxima figura de la empresa Top Rank, de Bob Arum, conquistando tres títulos del mundo en distintas divisiones y protagonista de cruentas batallas que prácticamente le tienen asegurado su arribo al Salón de la Fama del Boxeo.
Sin embargo, el fin no ha llegado para la sólida carrera de Morales.
Quiere seguir en esta ruda profesión, conquistar una cuarta corona en distintas divisiones, para unirse a un selecto grupo de campeones latinoamericanos de cuatro coronas que encabeza Roberto Durán, y al que no pudieron ingresar peleadores como Alexis Argüello y Julio César Chávez.
“Creo que puedo romper esa maldición de los peleadores latinos como Chávez, Alexis y otros más que han tratado de conquistar el cuarto título. Tengo 32 años, en una etapa donde muchos peleadores han tratado pero no han podido. Confío en mi trabajo, yo soñé ser Campeón del Mundo junto a mi hermano cuando éramos chiquillos, fuimos campeones mundiales, y aunque me siento a gusto y contento, siento que puedo conseguir ese cuarto título del mundo y voy a lograrlo”, indicó Morales.
“Lo más importante de todo es que he adquirido una estabilidad emocional en mi familia, con mi esposa Andrea, dos hermosos hijos. Tengo toda la fuerza y la energía de lograr un cuarto título, y la única forma que no pueda conseguir es que Dios no quiera. No me siento viejo, estoy un poquito gordito, pero con dos años de descanso, siento que puedo regresar con fuerza a la cima”, añadió el laureado peleador mexicano.
Querés seguir en el boxeo, ¿pero tu esposa, tus hijos quieren?
Mis hijos están pequeños, no dicen nada. No entienden la capacidad de un evento, y mi esposa me dijo una vez que no quería que siguiera en el boxeo, pero después me dijo: “Nunca creí que fuera a decirte esto, pero me extraña que pelees”. Yo sabía que tarde o temprano me iba a decir que sí.
¿Te hace falta todo ese ambiente de boxeo profesional?
Yo creo que tarde o temprano se iba a dar cuenta que esto es lo que más me gusta hacer. Yo tenía que descansar a fuerza y lo mejor es que tengo el apoyo de toda la familia.
¿Por qué la insistencia de conquistar la cuarta corona, en medio que has perdido las cuatro últimas peleas?
Vida tenemos sólo una, y creo que estoy en una etapa donde puedo darme la oportunidad de conquistar un cuarto título. He tenido algunos fracasos, pero esos fracasos tienen un por qué. Se deben a malas decisiones, frustraciones y un coraje interno tonto.
¿Estás seguro que podés seguir?
Tengo la capacidad técnica para pararme en el ring, mi equipo original está dispuesto a trabajar conmigo y creo que lo vamos a hacer bien en el regreso. Cuando las cosas se hacen de forma precipitada, es una idiotez. Pero ahora lo haré bien planificado, lo haré bien.
¿Creés que el público responderá de la misma manera?
Creo que la gente me puede dar un poco de confianza. Sólo analicen mi carrera, cuando era un 122 libras le gané a Daniel Zaragoza, me hice campeón y aparentemente después de nueve defensas no había más rivalidad en la categoría. Decidí saltar de categoría, me dijeron que nadie iba a subir, pero subió (Marco Antonio) Barrera, y se puso bonita la división con (Juan Manuel) Márquez, (Naseem) Hamed y algunos más. Después decidí subir a superpluma, y todos se fueron arriba. Me fui a ligero, y todos se fueron a ligero. Cuando tienes la capacidad de ser el que abre las puertas, hay que aprovecharla. Son muchas las cosas que me permiten mantener la duda y por esa razón pienso seguir en busca de esa cuarta corona.
¿Cómo recordás esa trilogía con Manny Pacquiao?
Yo era un peleador exitoso, cuando peleé con Pacquiao la primera vez me sacrifiqué en 130 libras, pero gané. No podía en esta división, pero me quedé para pelear con Zahir Raheem, y perdí. Hice la segunda con Pacquiao, pero no debí haberla tomado porque llegué sin mi papá, sin mi equipo de trabajo original, sin el lugar original donde trabajaba y me reconcentraba. Creyendo que podía, me maté mucho para dar el peso. Si revisan esa pelea, del primero al sexto hice lo que quise, pero después el cuerpo no me daba (fue noqueado en 10 rounds). En la tercera pelea, llegué por orgulloso porque antes nadie me había noqueado, pero llegué muerto, acepté cosas que no debía haber aceptado, con un entrenamiento que no estaba acostumbrado. Llegué muy mal a esa pelea y Pacquiao me ganó fácil (nocaut en tres). Después de esas tres peleas, perdí con David Díaz y eso me obligó a retirarme un ratito del boxeo.
¿Cómo te sentís en esta nueva etapa de boxeador y promotor de boxeo?
Son bien importantes las dos. Gracias a Dios tengo la capacidad para hacer ambas. Desde la edad de cinco años empecé a practicar el boxeo, mi padre fue mi entrenador en toda mi carrera. No puedo negar que el boxeo es lo que más me llama. Me gusta entrenar niños, pero a la vez me desespera bastante porque a mí me enseñaron desde la edad de cinco años. La mejor manera que un padre quiere para un hijo es que haga las cosas bien. Necesita muchas horas de estar encima de ti, haciendo bien las cosas. A mí me enseñaron a trabajar duro, como zurdo, como derecho, en corto, medio, en largo. Tratar de ser un peleador que supiera hacerlo todo, para que cuando tuviera la necesidad de hacer algo, lo aplicara. Yo me desespero mucho en esa parte, porque a los jóvenes les digo qué tienen que hacer, pero a veces creen que los hago por molestarlos. Me gusta más promover eventos, me divierto hacer estrategias de quién contra quién, cómo pueden ser las peleas…
¿Hubo alguna pelea que después te hizo sentir temor por el golpeo que diste o los golpes que recibiste?
No, gracias a Dios estaba siempre bien preparado. Hubo peleas en las que terminé bien cansado, pero Dios es grande, y cuando uno está joven te tomas cualquier rehidratante y te recuperas.
Las peleas más difíciles, ¿cuáles han sido en tu carrera?
Pues peleas difíciles y bonitas fueron contra Barrera, Pacquiao, Hernández, Chávez, varias sin duda alguna.
¿Cómo valorás la carrera de Oscar De la Hoya?
Ha tenido la capacidad de llevar su nombre a más ciudades que cualquier peleador tradicional lo hace. Tuvo grandes peleas en pluma, ligero, superligero, welter, mediano. Pero fue una pena perder con un peleador como Pacquiao que a mi gusto no tenía capacidad de vencerlo.
Luego de su última pelea en agosto del 2007, Erick Morales decidió hacer una pausa en el boxeo profesional. Y para no quedarse en casa de brazos cruzados, aceptó el puesto de director de deportes de su natal Tijuana, una ciudad con unos 2.5 millones de habitantes que es noticia a nivel mundial por ser una de las más visitadas del mundo, en vista que es la principal puerta de entrada de México a Estados Unidos.
Pero también Tijuana se caracteriza por sus problemas con los cárteles de drogas, trasiego de inmigrantes y constantes muertes provocados por los cárteles, mala imagen que Morales ha tratado de cambiar promoviendo el deporte de una manera más decidida, incluso más arriesgada que otros directores aprovechando su imagen.
“Con un equipo de trabajo de confianza, hemos logrado hacer cosas muy buenas por el deporte. Tenemos un subsidio de 25 millones de pesos (unos 2 millones de dólares) por parte del municipio a la dirección deportes, pero tenemos varios formas de conseguir más ingresos, y en mi primer año conseguir unos 15 millones de pesos extras para la aumentar promoción del deporte”, explicó.
“Hice que el deporte fuera más popular en Tijuana. A mí me entregaron 9 canchas de futbol rápido, con 150 equipos, pero ahora albergamos 600 equipos de futbol rápido donde los niños no pagan un solo centavo. Abrí la primera liga de futbol infantil femenil, tengo alrededor de 50 equipos y eso me da mucho orgullo”, contó.
¿Y tu regreso al ring, para cuándo lo contemplas?
En lo personal, pretendo regresar al ring en el mes de julio. Las cosas cuando se hacen planificadas, no se ven tan difíciles. Pero cuando se hacen a carrera es cuando vienen los tropiezos, los accidentes y las malas noches.
¿Vas a dejar tu trabajo?
Tengo el permiso del alcalde Jorge Ramos para retirarme a entrenar, y regresar a mis actividades cuando haya cumplido mis compromisos.
¿Y cómo planeás tu regreso?
Voy a buscar una pelea con alguien de mi nivel, por ahí han visto que mi acérrimo rival (Marco Antonio Barrera) peleó hace poco en China y en Guadalajara, y ésas son las cosas que denigran el boxeo, que no se deben permitir, matan la afición, porque enfrentó más que bultos, muertos. Esas cosas hacen que el aficionado a veces se queda incrédulo ante cosas que pasan en el boxeo. Esto es un deporte, es un negocio y hay que darle el lado bonito. Una vez que esté listo, voy arreglar los detalles.
¿En qué categoría?
La idea es pelear un poquito arriba de ligero. Al final del día espero estar en ligero (135 libras). La idea es hacerlo muy bien y de nivel.