- Nicaragüenses hacen su lectura de Salvador Dalí como artista y analizan cómo este pintor español ejerció notable influencia por sus ideas y actitud rebelde ante el mundo
Amor de juventud
Patricia Belli
Directora de la Escuela Superior de Arte, ESPORA
Dalí fue un amor de juventud del que después renegué y ahora, que lo conozco un poco más, recuerdo con cariño. No sé si Dalí en particular, pero el tipo de metáfora que hace el surrealismo mediante imágenes oníricas, sí, ha influenciado mucho mi trabajo, especialmente el trabajo que hice en los noventa.
En los ochenta me empecé a dar cuenta de cuánto Dalí había influenciado de manera poco sorprendente la iconografía latinoamericana. Dalí hizo cosas buenas, como sus vestidos, sus sombreros, sus esculturas. También hizo cosas malas, como muchas de sus pinturas: ilustraciones que dejan poco a la imaginación; pareciera lo contrario porque son pura fantasía, pero, esa fantasía está expresada sin misterio, está toda manifiesta; su fama se debe a que esas pinturas son fáciles de digerir, mucha técnica, mucho ego y poca capacidad de transformar la experiencia. Lástima que sus esculturas sean menos conocidas.
En los movimientos de Vanguardia
Róger Pérez de la Rocha
Pintor. Grupo Praxis
Dalí, gran amigo de Picasso, ejerció una notoria influencia en el continente europeo, por su surrealismo que impulsó con gran fuerza internacional junto al poeta y crítico André Bretón. Con relación al impacto que pudo haber tenido en Nicaragua fue poco, ya que su generación estaba inmersa en los movimientos de vanguardia, y del abstraccionismo, que los caracterizó en los años sesenta y setenta.
Representante del surrealismo
Ricardo Morales
Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes
Dalí fue uno de los más altos representantes del surrealismo, y que a partir de ellos la razón fue rebatida por el mundo de los sueños, surgiendo un arte con otra lectura que no es la realidad misma como tal, sino que dio expansión a la creatividad y nuevas composiciones y estilos.
Su influencia, más bien se puede ver, más que en pintura, en actitudes de hacer un arte de rebeldía, diferente e inteligente, aunque se le haya cuestionado en la comercialización, en la cual también tuvo éxito. El único pintor nicaragüense que se le aproxima en algunas composiciones pictóricas es el granadino Winston Miranda, quien ha puesto lo nicaragüense en su pintura, sus paisajes y sus volúmenes, espaciales, cubos, ventanas, barcos o como las de las granadillas en levitación.
Arquitecto y artista visual
David Ocón
Es uno de los artistas más importantes del siglo XX, porque experimentó todas las técnicas, como la pintura, el grabado, el montaje, instalaciones, el cine, la escultura; y además desarrolló uno de los temas del armamentismo nuclear. Él no es cualquier surrealista que eleva una papaya en la estratosfera, sino que convulsiona todo con una maestría técnica, a veces un poco como de calendario, pero no importa, lo que valen son sus ideas, porque también era conceptual.
También me gustan sus dibujos y sus elementos raros que explotan. Me gusta su arraigo a la parte mística, por lo que para mí es el gran heredero de todas las técnicas actuales. En lo personal, lo que me llama es su actitud ante el mundo, la forma de dialogar con el mundo y darle patadas, revolverse y revolcarse, es él un rebelde absoluto, un payaso que maneja las situaciones, se burla de ellas. Por eso siempre lo he admirado.