- La embajadora de Italia en Nicaragua, Ombretta Pacilio, quien asumió el cargo una semana antes de los fraudulentos comicios municipales de noviembre, afirma que “el tema de la cooperación está un poco parado, pero no absolutamente cerrado”, por lo que apuesta a retomar el diálogo. “Aún hay cosas que a lo mejor pueden causar preocupación”, admite
Ombretta Pacilio, embajadora de Italia en Nicaragua
Aunque con el inseparable tono diplomático que caracteriza a quienes desempeñan cargos de este tipo, Ombretta Pacilio, embajador de Italia en Nicaragua, es incisiva y directa cuando debe serlo, con un toque sutil.
Amena, franca en muchos temas y jovial en muchos más, Pacilio —con esa forma de ser— no es la excepción a lo que parece ser una regla entre los diplomáticos de nacionalidad italiana que recién desempeñaron su labor en Nicaragua.
Pacilio asumió el cargo el pasado primero de noviembre. Cuando le propusieron asumir la Embajada de Italia en Managua, como ella asegura, no lo pensó dos veces. Una semana después vio el “malestar y desconcierto” que se apoderó de las calles, principalmente de Managua, tras los fraudulentos comicios municipales de noviembre, donde resultó ganador el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) según el Consejo Supremo Electoral (CSE).
“(…) Días después de las elecciones la gente realmente estaba en la calle, de un lado y de otro, no importa ahora, sobre todo de uno… ¡gritando!”, recuerda Pacilio.
Tales acontecimientos marcaron, en parte, el tono de las actuales relaciones de la comunidad internacional con el Gobierno del presidente Ortega. Y, por supuesto, el futuro de la cooperación que Nicaragua recibe, incluyendo la proveniente de la Comisión Europea, en concepto de apoyo presupuestario, es decir dinero en efectivo.
Sobre estos temas y otros, como el fortalecimiento de las relaciones turísticas y la necesidad de firmar un tratado de protección de inversiones italianas en Nicaragua, Pacilio habla en esta entrevista con LA PRENSA.
¿Cuál es el estado actual de las relaciones diplomáticas y económicas entre los gobiernos de Italia y de Nicaragua?
Las relaciones en este momento son absolutamente estables y muy buenas. Espero que mejoren todavía. Actualmente la cooperación anual es de 3.5 millones de dólares por parte de Italia, ahora hay muchos proyectos que están en camino. Lo que será un poco difícil en el momento actual es implementar nuevos proyectos, empezar nuevos proyectos, esto no tiene nada que ver con la situación política de Nicaragua ni la posición de la Unión Europea. Eso se debe a la crisis económica en Europa y de Italia, que no es de las más afectadas entre los países europeos, pero sí por supuesto ha tenido, después de la crisis norteamericana, que recortar mucho todo su presupuesto, inclusive de cooperación. Italia era uno de los países europeos que gastaba más en cooperación, desde los años ochenta Italia era uno de los primeros tres países en gastar en cooperación, además de contribuir de forma importante en los mayores organismos internacionales de Naciones Unidas. Ahora ha tenido que recortar un poco el presupuesto de cooperación, no simplemente hacia Nicaragua, hacia todos los países, porque evidentemente es un gasto increíble, que era muy importante y grande para Italia, pero ahora tiene que enfrentar un menor crecimiento de la economía. Hay dos formas en Europa de apoyo a Nicaragua. Los países del norte como Suecia y Dinamarca, por ejemplo, que son de Apoyo al Presupuesto; ahí sí es mucho más político, entonces es evidente que si no aprueban alguna cosa, algún acontecimiento, alguna forma de desarrollarse del Gobierno, pueden retirar su apoyo porque es apoyo al Presupuesto, lo que quiere decir apoyar directamente al Gobierno. En cambio, Italia, España y Francia, por ejemplo, nunca fuimos de esos países, siempre contribuimos con cooperación de proyectos, muy diferente, apoyábamos los proyectos que considerábamos útiles, positivos y sigue siendo así. Entonces la razón de que sea menor el porcentaje del presupuesto de la cooperación, es solamente debido a un recorte general de la economía y de la parte que se da a la cooperación internacional.
¿Para el 2009 está asegurada la cooperación de Italia a Nicaragua?
No, todavía no, sin duda vamos a terminar todos los proyectos que están en camino. Hay un acuerdo de cooperación de la parte nicaragüense que debería estar a punto de firmarse, entonces ahí se podrá evaluar mejor cuál será el aporte italiano, pero la parte nueva de recursos no sabría decirle una cantidad específica, pero por supuesto habrá.
¿Por qué dice que las relaciones con el Gobierno de Nicaragua todavía necesitan mejorarse?
Sí necesitan mejorarse porque siempre se pueden mejorar. Pienso que no hay ninguna relación entre dos países que no pueda incrementarse más. Por ejemplo, el turismo es un tema que podría ser (tema de cooperación) entre los dos países, en especial con Italia con una antigua tradición de turismo. En Italia uno de los principales recursos fue el turismo, con el que ha ganado cualquier cantidad. Imagínese tener una ciudad como Venecia o Florencia, inclusive todo el sur, es algo invaluable. Los peregrinos que vienen a Roma, porque van al Vaticano, hasta la gente que se va a isletas más exclusivas, generan millones y millones de dólares.
¿Cómo se pueden mejorar las relaciones, por ejemplo las turísticas? Italia es el quinto país emisor de turistas europeos para Nicaragua.
Por ejemplo, con un acuerdo o intercambio entre la Secretaría de Turismo. En Nicaragua hay zonas del mar donde hay infraestructura, pero se pueden hacer muchas más sin arruinar el paisaje, pero creo que se pueden concretar y construir —con la ayuda de Italia, inclusive— infraestructuras que puedan facilitar una viabilidad y con un intercambio o acuerdo con Italia se puede establecer una cooperación con Nicaragua. Si los turistas italianos ya son los quintos, es importante, quiere decir que ya están atraídos por el país, ya saben y conocen el país. Por otro lado, hay que dar a conocer más al país (Nicaragua).
Entiendo que Nicaragua e Italia no tiene un acuerdo de protección de inversiones; usted ha mostrado interés en contar con este instrumento jurídico. ¿Por qué?
Es una necesidad, los inversionistas italianos están acostumbrados a que sus inversiones sean protegidas en otros países, y todo el mundo más o menos quiere eso, entonces sería importante encontrar la forma que pueda ser aceptada por Nicaragua y por las leyes, y pueda ser un incentivo más para los inversiones italianos que puedan invertir en Nicaragua sin correr riesgos de una nacionalización, por decir. Son riesgos que ningún empresario que invierta su dinero, en especial cuando estamos hablando de cantidades importantes, quiere esa posibilidad. Por eso serviría mucho un acuerdo, un convenio, para garantizar las inversiones.
El presidente Daniel Ortega ha presentado un programa con algunas medidas para mitigar los efectos de la crisis financiera en la economía nacional. Ha hablado de reanudar un diálogo con los cooperantes para ver si lo apoyan en recursos líquidos. Incluso ha solicitado hasta 600 millones de dólares, para diversos fines, a organismos multilaterales.
Era una cosa que el Presidente tenía que hacer, buscar inclusive apoyo de los cooperantes, me pareció muy lógico. Posiblemente creo que quizás el Presidente sabe muy bien lo que tiene que hacer, pero quizás debería tomar un poco el tema incluso con varios países, por ejemplo, ¿por qué no con la Unión Europea? El tema de la cooperación está un poco parado, pero no es que esté absolutamente cerrado. Entonces, pienso que retomar el tema de forma más tranquila, de forma sin… cómo le puedo decir… sin que haya una verdadera… porque no es una cosa que nos enfrentamos de alguna manera. Usted sabe que España es ahora (la que asume la presidencia semestral de la UE), porque la República Checa tiene la presidencia, (pero no tiene embajada en Managua). Nos hemos reunido ya una vez y bueno, será que con España tenemos una visión muy parecida a Italia, tenemos una igual posición porque como había dicho somos países que no apoyamos directamente el presupuesto, entonces nosotros tenemos una posición muy clara de diálogo, de retomar un diálogo para las cosas que ya están en marcha en cooperación y ver realmente que la ayuda, puede parecer un poco demagógico pero no es así, que la ayuda sea al pueblo. Dijimos en esa reunión con todos los colegas, y sobre todo con la presidencia española, ningún país quiere dejar Nicaragua, pero evidentemente hay cosas que a lo mejor pueden causar preocupación, que es diferente. Entonces, puedes no estar de acuerdo con el Gobierno, somos países democráticos, se puede no estar de acuerdo con el país, si es un país que ha elegido democráticamente su gobierno, tú como otro país democrático puedes no estar de acuerdo, es la democracia, pero eso no tiene nada que ver con dañar al pueblo de Nicaragua. Por lo general, creo que si se retomara un poco el diálogo, que siempre en cualquier tipo de situación lo mejor es hablar, aunque, inclusive, no quiero hacer parangones porque son feísimos, en este momento, aunque haya guerra, es mejor hablar. Pero es mejor sentarse y hablar, no creo que la diplomacia pueda todo, pero juega mucho si se tiene buena voluntad de ambas partes, si no se fundamentaliza el conflicto.
¿Actualmente en qué estado está el diálogo de los cooperantes con el Gobierno? ¿Todavía no se ha reanudado?
En este momento no se reanudó, pero me parece que la intención sería de reanudar el diálogo, por lo que sé.
Pero, ¿qué cree que deba hacer el Gobierno para reanudar ese diálogo sin entrar en una confrontación?
Sin entrar en confrontación, creo que la cosa mejor sería hacer un encuentro, un encuentro tampoco tan formal, pero tampoco es necesario que esté toda la prensa que escuche, no es por nada, porque a veces las cosas que se tienen que decir frente a una cámara… el Gobierno tiene qué decir, los cooperantes tienen qué decir… usted me entiende, hay posiciones que hay que proclamar.
¿De manera más franca y directa?
Claro. Un encuentro privado, que después por supuesto pueda darse declaraciones a la prensa, a los medios de comunicaciones, sí. Pero después. Porque a lo mejor lo que pueda intercambiarse en un encuentro privado puede ser un poco directo. Esto podría ser lo mejor, un encuentro un poco informal, no complemente informal, porque tiene que tener un significado por supuesto, pero bastante informal.
En noviembre la Mesa de Cooperantes y la Unión Europea manifestaron su preocupación por el proceso electoral municipal. Llamaron a buscar una solución pacífica y transparentar los resultados. ¿Eso ha cambiado?
Evidentemente después de las elecciones del 9 de noviembre hubo un poco de desconcierto, porque en la calle había un malestar, gente que protestaba de un lado, lo vimos todo, yo recién había llegado y me di cuenta de que había una situación bastante tensa. Y como todo tenía origen en el resultado de las elecciones, evidentemente se dijo y, fue la sugerencia, que se reanudara el intercambio (el diálogo) porque había pasado muy reciente todo. Entonces, era un momento muy caliente, más que esto no podía hacer. Pero ahora han pasado casi tres meses y creo que ya no hay gente en la calle, en algunos lugares sí, pero ya no es esa situación de los diez días después de las elecciones que la gente realmente estaba en la calle, de un lado y de otro, no importa ahora, sobre todo de uno… ¡gritando!.. se veía y se percibía una atmósfera de inquietud, de no tranquilidad absolutamente. Ahora se podría reanudar una charla, un diálogo, porque se tranquilizó un poco aparentemente la situación, hay que ser pragmáticos, vamos a ver lo que se puede hacer.
¿Y han discutido ustedes, los cooperantes, si las inquietudes que plantearon en noviembre, tras los resultados de las elecciones municipales, se han aclarado de parte del Gobierno?
En este momento no hemos preguntado estas cosas ni retomado ese tema, ahora no. Ahora sólo hemos tenido una reunión de la Unión Europea que es diferente (de la Mesa de Cooperantes donde están países y organismos multilaterales, entre otros), para inaugurar la presidencia semestral de la República Checa, que España la asume, pero hemos dado una vuelta a la mesa para ver cuáles eran las posiciones de los diferentes países.
La Comisión Europea, que brinda apoyo presupuestario al Gobierno de Nicaragua, decía a finales de 2008 que aún no había una confirmación de este tipo de cooperación para el 2009. Se hablaba de 40 millones de dólares. ¿Esto sigue igual?
Sigue igual. En Bruselas todavía tienen que reunirse en febrero, pero no hay novedades, en ese sentido, de Bruselas.
¿De qué dependería una decisión final?
Eso respondería mejor la oficina de la Comisión Europea que se dirige cotidianamente cada día a la Comisión Europea, en Bruselas. Yo puedo decir, me imagino, que evidentemente evaluarán la situación objetiva del país, pero eso le contestaría mejor el representante de la Comisión Europea.
Ombretta Pacilio, embajadora de Italia en Nicaragua, se ha desempeñado en cargos diplomáticos en países tan diversos y distantes como Irak, en los años ochenta, durante el Gobierno de Saddam Hussein, y en Argentina, en Suramérica, por ejemplo.
En 1981, durante la fiesta nacional de Irak, cuenta que tuvo la oportunidad de saludar a Hussein, como parte del protocolo de esa ocasión.
“En esa recepción que daba cada año, cuando saludó (Hussein) al embajador de Italia y sus colegas, que éramos tres diplomáticos jóvenes, dio la mano a todos y fue la única vez que vi personalmente y estreché la mano a Saddam Hussein. ¡Y se prohibía tomar foto!”, cuenta Pacilio.
Confirma que aunque Hussein hizo “cosas espantosas” durante su régimen, considera que haberlo ahorcado y presentarlo en vídeo (en diciembre de 2006), “me pareció un poco muy similar a lo que hacía él”.
Pacilio asegura que cuando sus superiores le propusieron vía telefónica el cargo de embajadora de Italia en Nicaragua, no lo pensó. Antes había rechazado asumir tales funciones en otros países que prefirió no mencionar.
“Siempre he estado muy pendiente e interesada de lo que pasaba aquí y, por eso, cuando se me planteó la posibilidad en el Ministerio de Relaciones Exteriores, no lo pensé ni un momento”, asegura.