- Esperan que se flexibilice normativa SIB
La Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) todavía tiene cifradas sus esperanzas en que la Superintendencia de Bancos suavice las medidas en cuanto al manejo del crédito en la banca comercial y vuelva a otorgar financiamiento para viviendas, como una forma de impulsar la actividad de construcción en el país.
Alfonso Silva, presidente de Cadur, aseguró que han estado trabajando con la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp) con la finalidad de determinar “las tasas de interés y las primas” de las casas, en la búsqueda de mejores condiciones para los compradores.
“El Banpro varió su política y bajó la prima y las tasas de interés”, destacó Silva quien señala que están “tratando de organizar un evento” con algunos bancos para relanzar la venta de viviendas”.
El sector viene de uno de sus peores años, en el que la actividad cayó hasta en un 50 por ciento con respecto al 2008. “Estimamos que el año pasado se dejó de colocar en el mercado unas 3,000 viviendas”.
Por otro lado, Silva asegura que tienen conocimiento “extraoficial” de que la Superintendencia de Bancos aprobó flexibilizar la normativa para el manejo del riesgo de crédito, que está en vigencia, aunque la misma todavía no ha llegado a los bancos. “Extraoficialmente tenemos conocimiento de que fue cambiada, pero oficialmente no nos han notificado, por lo que esta nueva disposición no entrará en vigencia mientras la banca no tenga comunicación oficial”.
ESPERAN PLAN DE GOBIERNO
Por otro lado, como parte del plan de Gobierno, se espera una mayor inversión en el sector de construcción de viviendas de carácter social.
Sin embargo, hasta la fecha el Gobierno no ha definido los montos que se asignarán al sector, afirmó Silva, ni los mecanismos para otorgar el crédito, los intereses y el monto de las primas.
“No tenemos información de cuántos recursos para viviendas van a asignarse en el Plan”, señaló Silva.
Según el Gobierno, este año se formuló una cartera de 714 casas, las que serán ejecutadas a partir de enero del 2009, beneficiando a diversos sectores sociales: salud, educación y pequeños productores asociados en cooperativas. La modalidad operativa del programa consiste en entregar una casa de 8,850 dólares en que el beneficiario aporta una prima o ahorro equivalente a 350 dólares; el Invur entrega un subsidio de 1,500 dólares y la FNI financia un crédito hipotecario de 7,000 dólares, a 20 años de plazo, al 7.5 por ciento de interés anual.