- Considera que prácticas contra la libertad de expresión “conspiran” contra el Estado de Derecho, la seguridad jurídica y la democracia
El sacerdote y poeta Ernesto Cardenal, con quien la misión internacional de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se reunió el lunes, aseguró a los delegados que el presidente Daniel Ortega pretende “infundir el miedo” en aquellos que lo adversan.
“Él (Ortega), de alguna manera quiere infundir el miedo, que es una estrategia que han utilizado cientos de dictadores en la historia”, dijo Cardenal, tras precisar a la SIP que la maquinaria gubernamental que controla el aparato judicial lo acusó de forma ilegal, por un juicio de injurias y calumnias que habían sido desestimadas tres años atrás.
Luego que Cardenal criticó públicamente a Ortega en Paraguay, la Fiscalía revivió un juicio en su contra y un juez lo encontró culpable, por lo que ha sido considerado como el primer prisionero político de este Gobierno sandinista.
“No me han mandado a la cárcel por mi edad, pero tienen mis cuentas bancarias congeladas (…) y además han mantenido una avalancha de insultos en los medios del Gobierno”, sostuvo el sacerdote y poeta que durante el primer Gobierno sandinista, en los años ochenta, se desempeñó como ministro de Cultura.
El presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, aseguró ayer en la conferencia de prensa ofrecida en Managua, que ellos comparten las preocupaciones de Cardenal por la situación de la libertad de expresión y los derechos relacionados.
El lunes, Cardenal aprovechó la visita de la SIP en su casa de habitación, para expresar que Ortega sufre de una “doble personalidad” y que al igual que la primera dama, Rosario Murillo, “no tienen la costumbre de corregir sus errores”.
Además, les recordó que en su libro “La Revolución Perdida”, narra “los abusos” que cometía Murillo durante la Revolución sandinista, cuando él era parte.
“Ambos padecen de esquizofrenia, todo en ella (Murillo) es estrafalario y ella tiene un gran control en las decisiones (de Ortega), es la que realmente manda en el país. Ella (Murillo) no es política, sólo es una loca y mala”, insistió el poeta.
Además, Cardenal aseguró que Ortega está “muy mal de salud” y depende en gran medida de Murillo para gobernar.
“Ortega está muy mal de salud, tiene una enfermedad sanguínea, del corazón, que no le permite tener más de una hora de sol al día, por eso todas sus actividades son de noche (…) hasta los desfiles militares”, dijo.
Sugieren restablecer garantías
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) también incluyó en las conclusiones de su misión una lista de recomendaciones que a su juicio permitirían restablecer las garantías para la libertad de prensa en Nicaragua.
La primera de las sugerencias es que el Gobierno cumpla con los principios de la Declaración de Chapultepec, para la libertad de prensa, que el presidente Daniel Ortega firmó en el 2001.
La SIP recordó que cuando Ortega firmó la Declaración de Chapultepec, éste dijo: “Hemos entendido que para avanzar a la paz hay que rectificar esos errores (leyes contrarias a la libertad de prensa), y con ese convencimiento, de que la rectificación es una necesidad, venimos a firmar esta Declaración de Chapultepec”.
La SIP también recomendó el respeto y la puesta en práctica de la Ley de Acceso a la Información Pública, y la realización de “procesos de apertura con la prensa ofreciendo información y realizando conferencias de prensa periódicas”.
[/doap_box]