- Produce mucha leche, pero sin suficiente calidad. Le hacen falta caminos y carreteras buenos, planes de financiamiento y la instalación de una red eléctrica de un mil kilómetros en las zonas lecheras
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Ver Infografia > Aunque Nicaragua logró producir el año pasado alrededor de 230 millones de galones de leche, el sector calcula que sólo el 20 por ciento de esa producción logró los altos estándares de calidad que exigen la industria nacional y el mercado internacional. Las razones son muchas.
Desde hace varios años, el sector lácteo ha demandado a los gobiernos de turno destinar fondos para la reparación de al menos 2,000 kilómetros de caminos y carreteras dañadas, localizadas en las principales zonas lecheras del país; la creación de un programa de financiamiento para los pequeños y medianos productores de leche y la instalación de al menos mil kilómetros de redes de electrificación.
De eso, “muy poco hemos logrado hasta hoy”, lamenta el presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), Wilmer Fernández.
“Se necesita todavía crear mayores incentivos a nivel del sector, no podemos hablar de mejorar la calidad de la leche, cuando hay carencia de caminos que obstaculizan la llevada en menor tiempo de la leche a los centros de acopio”, explica.
Un estudio, realizado en el 2007 por Canislac, reveló que el tiempo de entrega de la leche desde que sale de la finca hasta que llega a los centros de acopio, oscila entre una y más de dos horas.
A criterio de Fernández, ese resultado es un reflejo de la magnitud del deterioro de los caminos en el interior del país, situación que ocasiona que en algunos casos la industria formal “castigue al productor”.
Precisó, incluso, que hay zonas donde los productores entregan la leche a la industria formal cuatro horas después de ordeñada y, por eso el producto “pierde su calidad como materia prima”.
Lo ideal sería que la leche no “pase más de una hora fuera de refrigeración después del ordeño, a mayor tiempo mayor desarrollo de las bacterias y eso acidifica la leche; por eso, se necesitan buenos caminos”.
COSTOS AUMENTAN POR ENERGÍA
Las grandes industrias lácteas, que acopian la mayor parte de la producción nacional, no se salvan de los daños que ocasiona al sector el deterioro de los malos caminos.
El director general de Parmalat, Claudio Sales Costa, señaló que “la falta de caminos y la falta de energía eléctrica aumentan mucho los costos de acopiar la leche en el país”.
“Se dice que Nicaragua es un gran productor de leche, es verdad, pero no es un gran productor de leche de calidad”, afirmó.
Parmalat es una de las principales industrias del país, que acopia anualmente cerca de 35 millones de litros de leche.
Pero el gerente general de la empresa Lácteos Centroamericanos (Centrolac), Alfredo Lacayo, va más allá en sus explicaciones sobre el costo que implica acopiar leche en Nicaragua.
Según Lacayo, cada litro de leche acopiado le cuesta a Centrolac 1.50 córdobas adicional a la paga de los productores. Es “carísimo para nosotros”, enfatizó.
En otros países, añadió, el valor de acopio por litro equivale a 40 centavos de córdoba, precisó el empresario.
“Esa es una diferencia (monetaria) enorme que nos pone en desventaja y creemos que hay que hacer inversiones en los caminos para abaratar esos costos y poder continuar con el crecimiento que viene trayendo la industria en los últimos 10 años, un crecimiento fuerte que le viene a dar prosperidad a los ganaderos”, añadió.
El presidente de Nicafruit Company, Alejandro Llanes, confirmó los serios problemas que enfrenta la industria láctea para acopiar la leche en el país.
Pese a esas dificultades en infraestructura vial, el acopio de leche por las industrias ha venido creciendo de forma sostenida en los últimos tres años.
Datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que de los 188 millones de galones de leche producidos a nivel nacional en el 2007, al menos 47 millones 453 mil galones fueron acopiadas por la industria formalmente registrada.
Para el 2008 el volumen acopiado fue todavía mayor, al registrar un volumen acopiado de 63 millones 867 mil galones, de los 230 millones de galones producido a nivel nacional.
“Un reto es mejorar la infraestructura física y de energía. Creemos que si se amplía un poco la parte de energía y si reactivamos los caminos, sería clave”, insistió el presidente de Canislac.
“En Costa Rica, por ejemplo, la leche se ordeña mecánicamente y va directamente a un tanque y la recogen en las fincas. Eso ayuda a mantener los niveles de calidad y los niveles de exportación”, comentó.
GOBIERNO DE ORTEGA SÓLO HA MEJORADO 300 KM
De los 2,000 kilómetros de caminos y carreteras que demanda reparar el sector lácteo, 500 kilómetros son para ampliar el acceso a la zona comprendida por Matagalpa, Chontales y la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
Además, se necesita unir la parte de Río Blanco con El Ayote y la región de Nueva Guinea, para crear un “corredor productivo lechero” que sería una carretera de más de cien kilómetros.
Asimismo, falta conectar otros caminos en las zonas lecheras afectadas durante el invierno, lo que comprendería unos 80 kilómetros, más la apertura de 200 kilómetros de camino en zonas no precisadas por Fernández.
Del total de red vial que demanda el sector lácteo, Fernández mencionó que el actual Gobierno sólo ha podido mejorar unos 300 kilómetros.
“Se siente la ausencia del Gobierno, en el sentido de que nos gustaría ver los caminos buenos, que nos gustaría ver mayor beligerancia en cuanto a levantar los estándares de calidad; lo que pasa es que los recursos son limitados”, dijo el representante de Centrolac.
BUCARDO: US$100 MILLONES PARA CAMINOS
El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, reconoció que la carencia de infraestructura vial afecta a la producción nacional.
“Claro que necesitamos de inversiones importantes y esfuerzos importantes del sector privado y acompañamiento del sector público, para apoyar al sector lácteo”, declaró.
Pero Bucardo culpa a “los padres de la patria” (diputados) que laboran en la Asamblea Nacional, por la falta de fondos para la reparación de caminos, debido a que ellos se opusieron el año pasado a aprobar un fondo que había propuesto el Gobierno con ese fin.
No obstante, el ministro aseguró que para este año el Gobierno tiene listo un fondo de cien millones de dólares, para seguir reparando caminos y carreteras a nivel nacional.
Según Bucardo, el problema de la infraestructura vial radica en que la mayor parte, que se localiza en las zonas lecheras, está cruzada por ríos, por lo que se vuelven más inaccesibles durante la época de invierno.
“Esto de los caminos es uno de los temas que tiene un alto costo considerable y, en realidad, se tiene que ver cuánto es el costo real y cuánta alcantarilla se tendría que hacer”, señaló.
Estima que para lograr a corto plazo amortiguar el alto número de carreteras y caminos dañados, se requiere trabajar cada año por lo menos en 500 kilómetros.
SECTOR LÁCTEO NO CREE EN EL GOBIERNO
Pese a las múltiples promesas que ha hecho el Gobierno de Daniel Ortega al sector agropecuario, de que incentivará su crecimiento mediante programas de apoyo a los productores, el sector lácteo no le cree.
Hace un año, el Gobierno le prometió al sector lácteo la instalación de una megaindustria procesadora y transformadora de leche.
La planta, según señaló Fernández, sería instalada con fondos de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), la iniciativa del Presidente venezolano Hugo Chávez.
“Hasta la fecha no hemos recibido nada del Gobierno. Como sector lácteo nada hemos recibido, más que esas promesas de implementar esa planta procesadora, pulverizadora de lácteos”, afirmó Fernández.
La promesa antes mencionada fue confirmada por Bucardo, y, según él, todavía se está en el proceso de estudio de factibilidad y espera que a finales de este año se den los primeros pasos.
La instalación de esa planta tendría un costo de 40 millones de dólares, los que serían aportados por el Alba (Venezuela) y por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
De materializarse esa promesa, la industria tendría capacidad de acopiar un millón de litros de leche diario, para transformarla en leche en polvo.
La planta sería instalada en las zonas donde no entran las industrias formales a recolectar leche. “Los técnicos todavía están discutiendo el lugar exacto donde sería instalada”, dijo el ministro.
Esa promesa la hizo Venezuela cuando el precio de su cesta petrolera crecía como espuma, el año pasado, cuando su crudo llegó a valer más de 130 dólares por barril. Sin embargo, éste ha caído en el mercado internacional donde ahora lo venden a menos de 40 dólares.
Incluso, el Gobierno venezolano había prometido la construcción de una refinería en Nicaragua, cuyo proyecto fue cancelado por falta de liquidez.
Aunque Bucardo asegura que el proyecto de la megaindustria láctea va este año, representantes del sector lácteo se mostraron incrédulos en ese sentido.
Fernández confirmó que hace meses, por “pura suerte”, se encontró en una zona lechera del país a unos técnicos venezolanos y después no supo qué fin tuvo el estudio que ellos le dijeron estaban realizando en la zona.
“Nosotros no vemos la tangibilidad de esas promesas, porque en algunos momentos vemos que el Gobierno se reúne y hace los estudios con la gente que no debería hacerlos. A veces sabemos que se reunieron con equis organizaciones, pero con los que manejan el sector no ha habido ninguna reunión”, aseguró el empresario.
Destacó que “no hemos sido partícipe integral de esa iniciativa y creo que las cosas deben construirse con los actores principales”.
Pese a ello, Bucardo insistió en que la planta produciría en su fase inicial entre 60 y 70 mil kilos de leche en polvo, diario.
Nicaragua importa leche en polvo, cuya cifra alcanzó el año pasado cerca de 28 millones de dólares hasta noviembre, según datos del Banco Central (BCN).
URGE FINANCIAMIENTO
Otra de las demandas del sector es el desarrollo de programas de financiamiento para los pequeños y medianos productores de leche.
En ese sentido, el representante de Canislac, Wilmer Fernández, precisó que el sector no “encuentra créditos que promuevan el desarrollo, las tasas que tiene la banca privada no son las adecuadas; a veces tenés que vender tus propiedades en el tiempo, tus animales, tus fincas… porque los créditos son impagables”.
El problema de los créditos, que ofrece la banca privada a los lecheros, radica en las altas tasas de interés que superan en ciertos casos el 28 por ciento anual.
“Las tasas son demasiado altísimas y al final eso limita la capacidad de crecimiento. Se ha estado haciendo inversiones por cuenta propia”, añadió.
El sector lácteo, igual que el resto de los sectores productivos del país, también sufre los efectos de la crisis mundial.
Muestra de eso, según Fernández, hace pocos meses la banca privada subió las garantías pro monto prestado, que pasaron de 1.5 a 2.5 por ciento. “Es decir que si te prestan un millón de córdobas, tenés que tener en garantía 2.5 por ciento, si no, no sos sujeto de crédito”.
Aunque no precisó montos específicos, el ministro Bucardo aseguró que su Gobierno, a través de instituciones como la Caja Rural (Caruna) y el Instituto de Desarrollo Rural (IDR), desarrollará varios programas dirigidos para todos los sectores económicos.
TERCER PRODUCTO DE EXPORTACIÓN
A pesar de la falta de caminos y de energía, así como de la ausencia de planes de financiamiento, el sector lácteo se perfiló el año pasado como el tercer producto de exportación de Nicaragua, después de la carne y el café.
Ese dinamismo en el sector fue inyectado principalmente por la industria exportadora nacional, cuyas empresas navegaron por primera vez en nuevos mercados como el de Venezuela y Costa Rica.
Parmalat, por ejemplo, fue la primera industria que incursionó en marzo del año pasado en el mercado venezolano con leche de larga duración.
El gerente de Parmalat, Claudio Sales Costa, señaló que desde que ingresaron a ese mercado del Sur esta compañía ha tenido que elevar más de un 15 por ciento el volumen de acopio de leche mensual.
“Además de Venezuela, esta compañía exporta a Honduras y a Costa Rica, como mercados nuevos”, precisó.
El año pasado, Parmalat experimentó un crecimiento en sus ventas del 20 por ciento, cifra que esperan alcanzar este año.
Ese mismo dinamismo exportador registró la empresa Lácteos Centroamericanos (Centrolac), cuyas ventas al exterior crecieron más de cien por ciento.
El gerente general de Centrolac, Alfredo Lacayo, expresó que a pesar de la crisis mundial, ellos esperan mantener su crecimiento por encima de un cien por ciento, tanto en ventas como en acopio y apertura de nuevos mercados.
“La limitante que vemos nosotros es saber si vamos a encontrar esos millones de litros de leche de calidad que necesitamos, para los otros nuevos mercados”, advirtió el empresario.
Llanes calificó la crisis mundial como una oportunidad para que Nicaragua incremente su oferta de productos lácteos en el mercado internacional, a menor precio y de mejor calidad.
“Si vos sos un consumidor guatemalteco y la leche de Costa Rica cuesta 1.30 dólar y la de Nicaragua un dólar, y te aventurás y probás la de Nicaragua y decís ve, ésta es igual a la de Costa Rica, entonces mejor se queda con nosotros”, ejemplificó.
En tanto, Alejandro Llanes, gerente general de Nicafruit, que comercializa la marca La Exquisita, señaló que para el 2009 esta industria espera incrementar su acopio de leche en 30 por ciento en el invierno y en 25 por ciento para inicios del próximo verano, “siempre cuidando la calidad de leche”.
En el país existen unas 40 plantas certificadas para acopiar leche. El principal producto lácteo que exporta Nicaragua es el queso, principalmente a El Salvador.