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GAZA / EFE
El municipio de Gaza capital comenzó a retirar los escombros tras los bombardeos israelíes a la espera del dinero de la comunidad internacional, para una reconstrucción que se disputan Hamas y la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Con precarios utensilios y algunos vehículos, decenas de funcionarios municipales comenzaron las labores de limpieza y desescombro de miles de toneladas de cemento y edificios en ruina, provocados por 22 días de bombardeos.
“Creo que es el momento de limpiar la ciudad y reconstruir lo que Israel ha destruido”, dijo Mohamed al-Hajjar, de 25 años.
Las labores se centran en la limpieza de calles y carreteras para abrirlas al tráfico y paso de peatones, para devolver la normalidad a una franja que entre el 27 de diciembre y el 18 de enero sufrió la peor ofensiva en décadas y 1,400 muertos.
En el centro de la ciudad la destrucción afecta sobre todo a los edificios que albergaban las instancias de gobierno del movimiento islamista Hamas, así como a dependencias de sus fuerzas oficiales de seguridad y de su brazo armado, las Brigadas de Azedin al-Kasam.
En la periferia de la capital, donde penetraron las fuerzas terrestres, la devastación es mucho mayor y hay barrios por completo arrasados que deberán ser levantados desde sus cimientos.
A lo largo de la jornada, máquinas excavadoras empujaban los grandes bloques de cemento aún en la calle hacia los márgenes de las carreteras, mientras barrenderos y otros funcionarios recogían restos de hierros, cristales, rocas y tierra.
MUCHAS NECESIDADES
Según el gobierno de Hamas, Israel destruyó dieciséis ministerios, todas las instalaciones de los cuerpos de seguridad, unas cincuenta mezquitas, la Universidad Islámica, un hospital y 5,000 viviendas, mientras otras 20,000 sufrieron daños.
Se necesitarán unos 2,000 millones de dólares para la reconstrucción de infraestructuras y edificios, que debe llegar en su inmensa mayoría de la comunidad internacional, que aún no sabe a qué gobierno entregarlo.
Hamas, que expulsó de Gaza a la ANP en junio de 2007, reclama las ayudas como autoridad legal en la Franja, en un calculado paso para atribuirse el éxito político que arrastrará la reconstrucción.
Yousef al-Mansi, Ministro de Trabajo y Vivienda en el gobierno islamista, aseguró que el movimiento islamista no se opone a compartir la reconstrucción con el Ejecutivo nacionalista secular de Ramala, siempre que Hamas sea el responsable.
Zeyad al-Haddad, de 45 años y que perdió su vivienda en el barrio de Tal el-Hawa, no cree que la comunidad internacional pueda compensar a los palestinos por todo el sufrimiento.
“Miles de personas han muerto y miles de casas están destruidas. No creo que vaya a ayudar el dinero”, declara.
Egipto, que medió entre Israel y Hamas para que declarasen un alto el fuego, trata de tender puentes entre islamistas y nacionalistas palestinos, cuyos representantes se reunieron en El Cairo en busca de acuerdos.