CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
El Alcalde de Jalapa, Humberto Pérez Largaespada, entregó este fin de semana a su sucesor, Orlando Zeledón, las memorias de gestión y traspaso e impuso la cinta con los colores del emblema, amarillo y verde, del municipio que lo constituyen como nueva autoridad municipal.
Jalapa, la plaza electoral sandinista más grande de Nueva Segovia, no tuvo la presencia de la dirigencia departamental del FSLN ni de los delegados departamentales de Gobierno, con excepción del delegado del Instituto de Turismo (Intur) y el jefe departamental de la Policía.
Lo anterior difiere de los actos de traspaso en Ocotal, El Jícaro y Dipilto, donde los alcaldes son también sandinistas y donde sí estuvieron presentes funcionarios gubernamentales y máximos dirigentes del FSLN de Nueva Segovia.
Cabe señalar que la Administración de Humberto Pérez Largaespada fue una de las más cuestionadas por sus propios partidarios.
SERÁ CAFICULTOR
No obstante, Pérez Largaespada, que por mucho tiempo ha dirigido estructuras partidarias y en dos períodos ha sido alcalde en Jalapa, sostuvo que en adelante pasará a formar parte del gremio de los caficultores, pero que sale “con la satisfacción del deber cumplido y con la voluntad de haber hecho más de lo posible”.
“Dejo 94 personas trabajando en la Alcaldía, 118 proyectos ejecutados por un monto superior a los 55 millones de córdobas, invertidos en los cuatro años y una red de participación ciudadana bien fortalecida”, resaltó el alcalde saliente, al tiempo que lamentó no haber podido limpiar las deudas de más de dos millones y medio de córdobas que la Administración de Omar Vílchez González le heredó.