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AHÍ SE SIENTE MOSLEY
Los Ángeles/AP
A los 37 años, parecía que habían quedado atrás los mejores días de Shane Mosley, quien había caído por decisión ante el boricua Miguel Cotto, en noviembre del 2007, y había derrotado aunque sin convencer a nadie, al nicaragüense Ricardo Mayorga, hace cuatro meses.
Pero todo cambió con la victoria sobre el mexicano Antonio Margarito, quien parece la cara opuesta de la moneda. El “Tornado de Tijuana”, quien después de mucho luchar parecía al fin encumbrado como el mejor púgil mexicano de la actualidad, quedó de pronto destronado, y deberá volver a remar en busca de una oportunidad.
“Lo hice otra vez, justo aquí en el Staples Center, el rey de California”, dijo Mosley después de apoderarse del cetro wélter de Margarito por la Asociación Mundial de Boxeo, el sábado, al imponerse por nocaut técnico a los 43 segundos del noveno asalto. “Todo lo que habíamos preparado funcionó a la perfección”, dijo Mosley. “Yo no esperaba realmente un nocaut, pero se dio”.
Efectivamente, el nocaut llegó, y en una forma por demás convincente.
Fue la segunda pelea de Mosley en el Staples Center. El 17 de junio del 2000 se impuso por decisión dividida a Oscar De la Hoya, en el primer combate boxístico en el céntrico recinto de Los Ángeles, para apoderarse de una versión del cetro mundial de los wélter.
En total, Mosley ha ganado tres cetros de la división. Ha sido también campeón en las divisiones de los ligeros y de los superwélter. Pero este triunfo fue sin duda más impresionante.
“Fue una actuación asombrosa de Shane”, consideró Richard Schaefer, director general de Golden Boy Promotions, la empresa organizadora de la contienda, junto con Top Rank. “Mucha gente lo daba por muerto, pero parece que él logró regresar en el tiempo”.
Margarito, en cambio, parece ahora una luminaria fugaz.
El mexicano venía de dar una campanada frente a Cotto, a quien le quitó el invicto hace seis meses, para ganar la corona. El fajador de 30 años comenzó a ser considerado uno de los mejores púgiles del planeta, libra por libra.
Margarito no ganó un solo asalto en una de las tarjetas de los jueces. Otro le concedió un round y el tercero lo vio ganador en un par de episodios, antes del noveno.
“Me sentí bien. Sólo que él me sorprendió una y otra vez”, dijo Margarito, quien fue llevado al hospital como medida precautoria.
Margarito comenzó lento frente a Cotto en julio, pero fue dominando a su oponente antes de noquearlo en el undécimo capítulo.
Los numerosos seguidores de Margarito a un costado del cuadrilátero, quienes veían que su ídolo estaba en problemas, comenzaron a corear su apellido en el comienzo del octavo asalto. Al final del episodio, Mosley sorprendió al todavía monarca, quien se fue a la lona con una andanada de puñetazos.
Mosley siguió tomando la iniciativa en el noveno acto, y finalmente la esquina de Margarito arrojó la toalla, cuando el boxeador parecía indefenso. Mosley le asestó 18 golpes sólidos y 21 en total, contra ninguno del mexicano, en el último episodio.