- Nicaragua se encuentra en buena posición por la experiencia en el tema
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Después de un año en que el petróleo registró movimientos extremadamente volátiles, llegando a un máximo histórico de 147 dólares el barril, para después caer a poco más de 30 dólares, los países de la región están reactivando el debate sobre la producción de biodiesel.
En este contexto, el Servicio Holandés de Cooperación (SNV) presentó el Estudio de Mercado del biodiesel en El Salvador, Honduras y Nicaragua, el cual muestra el potencial que tiene este producto para las economías regionales, sobre todo para pequeñas plantaciones del campo, explicó Willen A. Bron, coordinador del programa de bioenergía del SNV.
“Lo que se trata es producir en campo la materia prima que vamos a utilizar para la producción de biodiesel. Dos cultivos, podrían ser utilizados para la producción del biodiesel, tempate y el higuerillo, que tienen rendimientos interesantes que pueden estar en asocio con cultivos de seguridad alimentaria”, destaca Bron.
En el caso de Nicaragua, se retomarán los esfuerzos que hiciera la Universidad de Ingeniería (UNI) durante la década de los ochenta y noventa, de producir biodiesel a base de tempate e higuerilla con buenos resultados. Esfuerzos que quedaron en el camino, dado el poco interés mostrado por el mercado nacional por el producto.
“Tuvieron (Nicaragua) una inversión para mil hectáreas de tempate, cuando hace 10 años 80 científicos trabajaron en el proyecto. Es algo que tenemos que poner en valor nuevamente”, destacó.
En este sentido Bron hace resaltar el hecho que el cultivo de tempate representa opciones de ingresos para las pequeñas economías campesinas, ya que se puede sembrar en asocio con otros cultivos como granos básicos.
ÁREAS POTENCIALES
En el caso de Nicaragua el estudio revela que tiene gran potencial, dada la gran cantidad de áreas de cultivo que pueden ser destinadas para este fin, que además de poderse utilizar asociadas con cultivos alimentarios, resultan sostenibles ambientalmente, ya que permiten rescatar tierras degradadas.
La producción de biodiesel no es difícil, sostiene el funcionario del SNV, ya que lo que se necesita es una planta y la materia prima, “de lo que se trata es producir esa materia prima en el campo, que vamos a utilizar para producirlo”, afirma.
Actualmente existen algunas empresas en el país que producen biodiesel en pequeñas cantidades, principalmente para autoconsumo y sobre todo para maquinarias agrícolas, pero no con fines comerciales, afirma.
ES NECESARIO MARCO LEGAL
Para impulsar la producción de biodiesel en cantidades comerciales es necesario contar con un marco legal adecuado, que permita el fomento de la producción de la materia prima y la fabricación del producto, explica Bron.
En este aspecto el estudio recomienda establecer políticas que desarrolle e incentiven un mercado interno de biodiesel y biocombustible, lo mismo que estimule el desarrollo de instrumentos financieros adecuados, en los que se encuentren el Estado, la banca comercial y la empresa privada.
“La producción debe formar parte de una política energética que fomente el uso alternativo de fuentes de energías renovables, contribuya a reducir la dependencia del petróleo y sus derivados y se invierta el ahorro de las divisas en proyectos de índole social y ambiental”, sostiene el informe.
El estudio estimó los costos de producción de biodiesel para los tres países, los cuales podrían representar una ventaja con respecto al petróleo, cuando este último producto se eleve.
De acuerdo con el estudio, los costos se estimaron para una planta de fabricación con capacidad de 3,600 toneladas, “la que se considera de pequeña escala, pero con condiciones suficientes para ser eficientes en la producción”.
En este sentido destaca que se requieren 3, 800 toneladas de aceite por año, para un nivel de eficiencia de la plata equivalente al 95 por ciento.
Por otro lado el total de inversión, agrega el estudio, ascendería a 1.35 millones de dólares, cuyos principales costos son la planta de transesterificación (significa el 50 por ciento de los costos), los tanque de almacenamiento de las materias primas y el biodiesel (representan el 14 por ciento de los costos).
La vida útil de la maquinaria y el equipo se estima en unos diez años, mientras que los gastos administrativos ascenderían a 100 mil dólares.
La planta estará en capacidad de utilizar aceite de tempate y de higuerillo y se estiman 8 mil horas de producción en un año. La planta consumiría, según estimaciones, un total de 70 kilowat/hora, y con un costo de mantenimiento de 1.14 dólares por tonelada de biodiesel producida.
En cuanto a los ingresos, “el precio del diesel ha tenido un crecimiento vertiginoso en los últimos meses, tanto en Nicaragua como en El Salvador”, revela el informe. No obstante, la tendencia marca que el precio del diesel crecerá en un 15 por ciento en los próximos 10 años.