Fernando Somarriba de Valery. LA PRENSA/CORTESÍA

Nicaragua Tocata y Fuga

Nicaragua Toccata y Fuga nació en pensamientos en 1973, cuando su realizador, el cineasta Fernando Somarriba de Valery, entonces de 19 años, estudiaba inglés en Cambridge, Inglaterra. En la capilla del Christ Collage el organista ensayaba casi a diario la obra Toccata y Fuga en Si Menor, de Johann Sebastián Bach, donde Somarriba degustaba de […]

Nicaragua Toccata y Fuga nació en pensamientos en 1973, cuando su realizador, el cineasta Fernando Somarriba de Valery, entonces de 19 años, estudiaba inglés en Cambridge, Inglaterra. En la capilla del Christ Collage el organista ensayaba casi a diario la obra Toccata y Fuga en Si Menor, de Johann Sebastián Bach, donde Somarriba degustaba de la música interpretada sobre un impresionante órgano tubular.

Las potentes pretensiones sonoras de los bajos retumbaban en las paredes y continuaron haciéndolo en la mente de aquel espectador solitario, que reposado sobre las bancas las escuchaba, hasta cuando en 1979 fue a estudiar música en el Real Conservatorio Superior de Música en Madrid, España, en donde la idea se solidificó con conocimientos teóricos y profundos sobre composición musical.

En la década de 1980, mientras Somarriba trabajaba en Incine, la idea tomó forma de obra cinematográfica, pero quedó relegada a un proyecto para el futuro.

Johann Sebastián Bach (1685-1750) compuso la obra musical en 1703 a los 18 años, mientras estudiaba en una ciudad portuaria, en cuyas iglesias celebraban misa para los viajeros y el órgano cada día emitía sus ecos roncos por las calles, yéndose por las paredes y callecitas empedradas de aquella barroca ciudad europea.

Pronto sus preludios de órgano se convirtieron en la obra musical cuando unió las piezas en una sola. Toccata y Fuga en Si Menor es el primer fruto de la técnica que Bach aprende para esa época, la de la contrapuntística, es decir, que dos o más melodías interactúan simultáneamente.

La técnica surgió luego que los estudiantes, generación inquieta de la década de 1700, se retaban unos a otros a ver quién lograba tocar el mayor número de teclas en cada ensayo, sin confundirse.

La obra cinematográfica de Fernando Somarriba es un documental que narra la historia de Nicaragua desde su formación geológica hasta la actualidad, está montado sobre la obra de Bach y se materializó a inicios de 2008, cuando la empresa cinematográfica Cinex realiza una rigurosa investigación en las bibliotecas y museos de Nicaragua. La duración del documental es de 9:21 minutos, lo que dura la pieza musical.

Su estructura narrativa está compuesta por imágenes y música, sin locución. Las imágenes comprenden volcanes ardientes y humeantes, paisajes jurásicos con microvegetación, mar, amaneceres, así como paneos sobre motivos prehispánicos en cerámicas, que se exhiben en los museos del país, jeroglíficos, grabados, plumillas, grafitos, óleos, portadas impactantes de periódicos; pasando por todos los procesos de la historia desde la formación, la Época Prehispánica, el Descubrimiento, la Conquista, la Colonia, Independencia, Guerra Nacional, Modernismo, el convulsivo siglo XX hasta el presente con la violencia social, los impactos tecnológicos y ambientales.

Para eso las locaciones de Nicaragua Toccata y Fuga se reparten entre volcanes, paisajes jurásicos del norte del país, cápsulas de oxígeno en pequeños microbosques aún preservados, las coladas de lava en el volcán Masaya y su humo, los impresionantes rostros de una piedra de sacrificio en el museo de Juigalpa, los ídolos que representan brujos, médicos, caciques, enemigos y diversas expresiones que manifestaban nuestros indígenas a través del tallado en piedra, reflejando toda una ilusión fantasmagórica de ese mundo que conocemos solamente a través de restos históricos como las Huellas de Acahualinca y las piezas en los museos, como piedras preciosas, metales tallados y amuletos, así como ídolos monumentales.

Con Donald Lanuza como asistente y Fernando Somarriba en la cámara y dirección, el equipo se ha desplazado desde comienzos de diciembre de 2008 por la Hemeroteca Nacional, el Museo Nacional, el Museo Gregorio Aguilar Barea en Juigalpa, el Museo del Convento San Francisco en Granada, el Museo Huellas de Acahualinca, en combinación con imágenes en movimiento del archivo de la Cinemateca Nacional y del archivo de la Infantería de Marina de Guerra de Estados Unidos; libros y enciclopedias de historia con dibujos y fotografías de las distintas épocas y los murales de Sergio Michilini.

Con este documental Somarriba pretende mostrar la historia de Nicaragua a través de sus distintos acontecimientos de orden geológico, como desastres naturales, además de las condiciones humanas que han creado guerras, muertes, invasiones, sin dejar de resaltar quién es el ser humano y cómo conduce éste a su realidad cruda por el paso de su existencia, razón por la que esta obra cinematográfica ha logrado una profundidad intelectual en la estructura de su argumento, asistida por los recursos artísticos del cine que la hacen tener una composición más sólida. ¡Eureka! ¡Un documental histórico!

La Prensa Literaria

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