- También prevén reducción de préstamos bancarios
La crisis económica comienza a notarse en los envíos de dinero que los inmigrantes residentes en España, afectados principalmente por el aumento del desempleo y las reducciones salariales, realizan a sus países de origen.
Los últimos datos del Banco de España, correspondientes a los nueve primeros meses de 2008, muestran que en ese período las remesas enviadas sumaron 1,952 millones de euros (2,656 millones de dólares), 148 millones de euros (unos 200 millones de dólares) menos que el año anterior, es decir una disminución del 7 por ciento.
Para el economista y fundador del centro de investigación Remesas.org, Íñigo Moré, por el momento se puede hablar de una “caída moderada” de las remesas, aunque se atreve a augurar que ese descenso “se puede intensificar”.
“En cualquier caso hay que tener cautela, porque es un fenómeno del que no se tiene experiencia previa, es la primera vez que ocurre en España”, señaló.
El economista reconoce que existe una relación entre la crisis y el descenso de los envíos de dinero, pero descarta el aumento del desempleo entre la población inmigrante como causa principal.
“De hecho, desde principios de año hay 200 mil inmigrantes más trabajando en España”, argumentó.
Moré apunta a una combinación de factores como los causantes de la reducción de las remesas en el último año, aunque la actual situación económica sería el origen de todos ellos.
Así, señala el descenso del salario medio, los préstamos bancarios o la disminución de las ventas en los negocios de inmigrantes como principales desencadenantes.
En cualquier caso, la crisis está dejando su huella en las firmas de envío de dinero a los países latinoamericanos, que notaron una reducción en la cantidad enviada a lo largo de 2008.
Es el caso de JM Representaciones, cuyo responsable Héctor Medina asegura que “sí se nota”, y que los envíos, en el caso de su empresa, han mermado más o menos en un 30 por ciento en el último año.
ECUADOR MUY AFECTADO
El descenso de las remesas desde España tendrá, según Moré, un importante efecto sobre los países receptores, como Ecuador o Bolivia, en los que ese dinero constituye una parte importante del PIB nacional.
“El dinero enviado por los ecuatorianos supone un 4.5 por ciento de su Producto Interior Bruto, y este año han recibido un 20 por ciento menos”, precisó.
Mónica, encargada de realizar los envíos en el locutorio Money Exchange de Madrid, confirmó que los trámites monetarios a Ecuador han experimentado un parón importante en los últimos meses.
“Antes eran, junto a los peruanos, los que más dinero mandaban a sus países, pero es cierto que de un tiempo a esta parte han bajado mucho”, explicó.
Los ecuatorianos representan todavía el segundo mayor volumen de envío de dinero a Latinoamérica, sólo por detrás de Bolivia. Desde España llegan anualmente más de 500 millones de dólares a Ecuador en remesas.