Las calles del país estarían siendo controladas, paulatinamente, por fuerzas irregulares que actúan como “paramilitares”, dijeron ayer un representante del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y los políticos Eduardo Montealegre y Edmundo Jarquín, los dos últimos atacados por miembros del FSLN, el domingo en Nindirí.
El FSLN ha desplegado por todo el país a sus simpatizantes, con poderosos morteros que al explotar lanzan charneles, poniendo en peligro la integridad física de los opositores.
“El Gobierno tiene a una fuerza beligerante, peligrosa, cuyos comportamientos son una característica propia de fuerzas paramilitares, que anulan los derechos fundamentales y lo hacen en las narices, con la presencia de la Policía Nacional”, dijo Gonzalo Carrión, representante del Cenidh.
Por su parte Montealegre, del Movimiento Vamos con Eduardo, y Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista, emitieron un comunicado diciendo que en los ataques ocurridos el domingo en Nindirí, los morteros con charneles se utilizaron como genuinas armas de guerra.
“Enfrentamos un peligrosísimo escalamiento de la violencia política. Las fuerzas de choque del orteguismo por primera vez recurrieron a morteros y bombas de contacto cargadas con charneles, algunas de ellas de poderosa onda expansiva, semejantes a las que se utilizaron durante la insurrección de los años 1978 y 1979. Estos instrumentos ya han sido utilizados como armas de guerra”, explicaron ambos políticos.
HASTA POLICÍAS PELIGRAN
Carrión, del Cenidh, adujo que la verdadera tragedia es que la Policía Nacional ya no estaría actuando bajo los lineamientos del artículo 97 de la Constitución, que exige a las fuerzas del orden ser profesionales, apolíticos, apartidistas, obedientes, no deliberantes y garantizar la seguridad ciudadana.
“Es obvio que la Policía, incluso, está sometida peligrosamente a un lineamiento partidario y pone en peligro a sus propios agentes, porque estos señores disparan sus morteros sin medir ninguna consecuencia, porque los morteros no tienen un disparo efectivo, pueden caer al oído de un policía”, alertó Carrión.
El representante del Cenidh criticó que la Policía detiene a las personas que no pertenecen a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), como Denis Rodríguez, arrestado al ser encontrado con morteros.
“No hay proporción en la aplicación de la ley, no hay coherencia. Porque a esa persona arrestada el nueve de enero (Rodríguez) no es de los CPC, pero le aplican la Ley 510, por tenencia ilegal de armas. ¿Pero dónde está esa Ley 510, no sólo con la tenencia de morteros, sino con disparos de morteros con presencia policial?”, cuestionó Carrión.
En las diversas marchas se ha visto cómo los simpatizantes del FSLN disparan sus morteros en la cara de los agentes de la Policía Nacional, sin que sean arrestados.
“La Policía está complaciente e incluso hay una omisión gravísima de la Policía, que se aparta de su deber fundamental de protegernos a todos por igual”, valoró Carrión.
Por otro lado, la Policía de Masaya inició un plan especial de seguridad para resguardar los edificios de las Alcaldías de los nueve municipios de Masaya, de cara al próximo traspaso de autoridades, para evitar disturbios, dijo el vocero policial de esa localidad, subcomisionado Omar García.