- Fundación panameña pide invocar Carta Democrática y acusa al Gobierno de Ortega de romper el orden democrático
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La Fundación Libertad pidió ayer al Gobierno de Panamá invocar la Carta Democrática para lograr que Nicaragua sea suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA) y acusa al Gobierno del presidente Daniel Ortega de romper el orden democrático.
La organización panameña, miembro de la Red Liberal de América Latina, expresa en un comunicado, al cumplirse el 10 de enero un año más del Gobierno de Ortega, “su más profunda preocupación por el estado de la democracia” en Nicaragua, tras listar una serie de hechos que “constituyen una ruptura del orden democrático en dicha Nación”, como la cancelación de la personalidad jurídica del Partido Conservador (PC) y del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Asimismo, señala la negativa del Gobierno de invitar a observadores independientes en las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre.
Denuncia que también el Gobierno ha usado recursos públicos para promover a los candidatos oficialistas e impedido el recuento de votos en las circunscripciones disputadas.
Además, acusa al gobernante Frente Sandinista (FSLN) de no permitir las manifestaciones de los opositores.
“Basados en estos hechos, le exigimos al Gobierno Nacional que en el seno de la Organización de Estados Americanos invoque la Carta Democrática Interamericana”, señala el comunicado.
Advierten sobre dictadura
En ese sentido, solicitan su aplicación para que se aparte a Nicaragua del seno de la organización por romper el orden democrático.
Agrega que “sólo mediante la efectiva aplicación de esta norma, la OEA podrá justificar su razón de ser y demostrar su vocación para proteger la soberanía de los pueblos de América”.
La organización, presidida por Roberto Brenes, advierte que el Gobierno panameño debe ser impulsor de la aplicación de la Carta Democrática para “evitar la repetición de las dictaduras y conflictos regionales, los cuales pueden afectar nuestra democracia y estabilidad interna, como ha sucedido en el pasado”.
El fraude electoral ha generado preocupación a nivel internacional. Sin embargo, el gobernante Frente Sandinista (FSLN) rechaza un recuento de votos.
El Presidente de Panamá, Martín Torrijos, participará en la Trigésima Cuarta Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que se realizará el 15 de enero en Nicaragua.
Existe preocupación
Por su parte, el diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Wilfredo Navarro, aseguró que de esta manera se evidencia que existe preocupación a nivel internacional por la crisis de gobernabilidad del país.
Asimismo, dijo que el Gobierno violó uno de los preceptos de la Carta Democrática al cometer el fraude electoral.
“El Gobierno de (Daniel) Ortega ha violado uno de los requisitos fundamentales en una democracia, y es la de realizar elecciones libres y transparentes”, sostuvo.
Navarro considera que este tipo de medidas es parte de la “presión internacional” para que el mandatario “rectifique y retorne al sendero de la democracia”.
También explicó que podría existir una mayor presión de gobiernos de distintos países para que se respete la democracia.
Expresó que si la actitud de Ortega no cambia “solamente logrará un mayor aislamiento de Nicaragua” de la comunidad internacional.
En tanto, el diputado liberal Eduardo Montealegre manifestó que el Gobierno, como signatario de la OEA, tendría que aceptar que una misión técnica valore el estado de la democracia en el país.
“El hecho de que estén pidiendo una revisión desde Panamá evidencia que algo malo y negativo está pasando con la democracia en Nicaragua”, insistió.
Montealegre indicó que esto demuestra que la imagen del país “es sumamente negativa” a nivel internacional.
“Estas personas (en Panamá) están diciendo básicamente que no hay respeto a las instituciones en el país y que Nicaragua se está enrumbando por un camino antidemocrático”, agregó el ex candidato a alcalde de Managua.