El ganado que se exporta a Venezuela tiene que pesar hasta los 350 kilos en pie, dijo el coordinador de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) en Nueva Guinea, Melvin Guillén.
Durante el año 2008 Nueva Guinea envió a ese país más de 500 vaquillas, gracias a que el municipio tiene la suficiente capacidad para exportar 20 veces ese total, sin importar que los precios del ganado hayan bajado, “pues los convenios son los mismos y si nos solicitan más estamos dispuestos”, dijo Guillén.
Las vaquillas fueron compradas a los productores de la zona y eran valoradas hasta en mil dólares, con el único requisito de que el semoviente tuviera un peso de entre 250 y 350 kilos, para que pudiera ser exportada a Venezuela, además tenía que ser de raza pardo suizo.
Guillén dijo estar seguro de que, según control de producción que maneja la UNAG, el municipio cuenta con más de 15 mil cabezas de ganado y está por encima de Chontales en cuanto a la producción láctea. “Aquí se produce más de medio millón de litros de leche diario, somos el 29 por ciento de la producción nacional”, dijo el coordinador de los productores.
José María Peralta, un pequeño ganadero de la zona, dijo que con la venta de ganado a Venezuela al municipio le quedan dos alternativas, que se convierten en oportunidades.
Peralta aseguró que los precios arriba de mil dólares por vaquilla están bien, pero hay que estar claros de que eso lleva valor agregado, por el mejoramiento genético.
Sin embargo, esto también puede tener sus riesgos o una parte negativa, como es que la zona se está quedando despoblada en cuanto a este tipo de ganado se refiere, obligando a los productores a proteger más su ganado, indicó.