- En 2008 decreció del 6 al 5%, y Caconic alerta al Gobierno que debe mejorar el clima de negocios
[/doap_box]
El comercio, que hasta el año 2007 había mostrando un sostenido crecimiento, se desaceleró en 2008, según confirmó el presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), Ernesto Porta. El año pasado el comercio creció alrededor de un 5 por ciento, aproximadamente un punto porcentual menos que el año anterior, y se estima que este año podría tener un comportamiento similar, si el Gobierno y la clase política del país no toman las medidas necesarias, indicó Porta.
“Se logró mantener una tasa de crecimiento un poco mayor del 5 por ciento y esto fue posible por la habilidad que tiene el comerciante nicaragüense de adaptarse a las circunstancias y a innovar para lograr sacarle el provecho a las circunstancias; sin embargo, en diciembre se sintieron los primeros efectos de la crisis internacional”, manifestó el presidente de Caconic.
“Tenemos reportes de empresas que llegaron a vender un 10 ó 15 por ciento por debajo del año anterior (2007)”, detalló.
Los grandes afectados por la baja que tuvo el año pasado el sector comercial fueron los comerciantes de Mipymes (Micros, pequeñas y medianas empresas) y, según explicó Porta, serán los más golpeados por la repercusión que este año tendrá en el país la crisis económica internacional.
De momento, de cara a una posible y considerable disminución en el comercio, provocado por la crisis mundial y la nueva normativa de la Superintendencia de Bancos, SIB (que restringe los créditos para consumo), la Cámara de Comercio mantiene su fe en la habilidad de los comerciantes del país para superar ese tipo de situaciones.
“Sin embargo, nosotros consideramos que no es afortunado que el Gobierno esté tomando medidas para enfriar un sector económico nacional que ha sido muy dinámico históricamente”, expresó el presidente de Caconic.
EL DESEMPLEO REGRESA
Ernesto Porta considera que con medidas como la que está adoptando la SIB, se enfriará considerablemente el sector comercial, específicamente aquel que distribuye mercancías que no son de primera necesidad, como los artículos para el hogar y electrodomésticos, empresas que hasta 2008 han reportado buenas ventas, según Caconic.
Esto, considera, posiblemente repercuta en el empleo que genera ese sector, al igual que en los niveles de recaudación de impuestos.
Esto se debe a que al bajarse las ventas, muchas empresas están pensando desde ya en reducir costos, y una de las principales formas de hacerlo es reduciendo personal, explicó Porta.
El comercio vendría entonces a pasar por una similar situación a la que enfrentó el año que acaba de terminar el sector de la construcción de viviendas, que se redujo en un 50 por ciento, disminuyendo en igual cantidad el número de empleos.
“Son efectos que nosotros no estamos deseando y nadie está deseando”, dijo Porta. En 2008 los sectores más dinámicos fueron el sector servicios, el de granos básicos y los detallistas, como los supermercados.
“Para el 2009 nosotros estamos trabajando para ver de qué forma mantenemos nuestros niveles de ventas y tenemos un crecimiento alrededor de la misma tasa. Nosotros somos optimistas”, expresó Porta.
SE NECESITA MEJORAR EL CLIMA DE NEGOCIOS
El titular de Caconic expresó que es una preocupación generalizada en el sector comercial la necesidad de mejorar el clima de negocios que hay en el país, afectado principalmente por las crisis políticas producidas durante el Gobierno sandinista.
“Desde las empresas pequeñas hasta las más grandes, las empresas de abarrotes, de ropa, de medicinas, nacionales e internacionales, el principal clamor es que necesitamos un clima de negocios que nos permita realizar nuestra actividad comercial de la forma más efectiva posible. Y este clima de negocios positivo se va a lograr si todas las fuerzas nacionales logramos un consenso acerca de qué es lo importante para el país”, dijo Ernesto Porta.
“En ese sentido, hacemos un llamado a la clase política para que a partir de hoy (ayer) 5 de enero, nos sentemos todos juntos para ver de qué forma mejoramos el clima de negocios del país, que nos permita proteger a los empresarios, a los asalariados, a los empleados (…) No queremos que se pierda un solo empleo en Nicaragua, no queremos que se cierre una sola empresa producto de la crisis internacional”, enfatizó.