Zona de Strikes

[email protected] Alguien ha dicho, y es cierto, que nadie experimenta en cabeza ajena, y quizá por ello los patrones de comportamiento entre los deportistas nicaragüenses se manifiestan de modo recurrente. Lo hemos visto en el boxeo y en el beisbol, los dos deportes donde los atletas nicas han conseguido mayores niveles de elevación. El joven […]

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Alguien ha dicho, y es cierto, que nadie experimenta en cabeza ajena, y quizá por ello los patrones de comportamiento entre los deportistas nicaragüenses se manifiestan de modo recurrente.

Lo hemos visto en el boxeo y en el beisbol, los dos deportes donde los atletas nicas han conseguido mayores niveles de elevación.

El joven púgil o el prospecto del beisbol, sólo desean un chance. Al menos eso dicen. Y cuando llega la oportunidad, saltan sobre ella. Pero una vez resueltas sus principales necesidades se olvidan de entrenar y llegan a creer que serán jóvenes por toda la vida.

Y no importan los ejemplos. Sobre todo los malos. Ésos que nos muestran a atletas de formidables habilidades físicas, pero que por su inmadurez emocional terminan convertidos en una frustración. David Green, el “Toro” Coronado”, Léster Fuentes, entre otros, son atletas que conspiraron contra su futuro.

Albert Einstein decía que la madurez comienza a manifestarse cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos. Aquí no nos preocupamos ni por nosotros.

De otro modo, cómo se explicaría el hecho de que Danilo Álvarez se haya visto involucrado en dos peligrosos accidentes que ponen en riesgo su carrera, -y su vida- en menos de un mes.

Desde Sébaco y sus alrededores llegan reportes que Francisco Valdivia no se está cuidando de forma adecuada, que ha subido de peso y que se da sus deslices continuamente. Se habla incluso, de cierta preocupación de los Marineros por la inversión realizada.

Me gusta más hablar de las hazañas de los deportistas que de sus dificultades fuera del campo, pero por tratarse de dos jovencitos con un gran futuro, y a quienes conozco y aprecio de forma personal, me pareció que lo correcto era exponer sus casos.

Ojalá puedan reaccionar a lo inmediato y se decidan a luchar por su futuro, en vez de conspirar contra él, como hasta ahora.

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