[/doap_box]
Una vez más, el Real Estelí confirmó su calidad de campeón nacional, la capacidad que tiene de venir de menos a más y lo que se puede hacer cuando se trabaja bien y con excelente actitud.
Ayer, ante unos seis mil aficionados que se congregaron en el Estadio Cacique Diriangén, de Diriamba, los estelianos vencieron 2-0 a los Caciques del Diriangén en el juego de vuelta de la final en el Torneo de Apertura del Futbol de Primera División.
El ex cacique Franklin López clavó el primer dardo al minuto 16, desde el punto de penal, mientras Samuel Wilson, al 72, terminó de sepultar las aspiraciones locales, con un golazo.
El penalti se dio cuando dos defensores diriambinos, entre ellos Donald Parrales, derribaron en el área grande a Marlon Medina, quien ensayaba una jugada individual, después de hacer una pared con Wilson.
Franklin definió con un potente disparo a la derecha del arquero diriambino, Jorge Cundano, quien se lanzó justamente hacía donde iba el balón. En la segunda anotación se combinaron Rudel Calero y Wilson, en una jugada de contragolpe por el extremo derecho de la cancha.
Calero superó la marca de un zaguero diriambino, filtró en diagonal el balón a Wilson, quien desde atrás del área de los 16.50 metros, “bombeó” el esférico sobre Cundano, que había salido a neutralizar el peligro.
El Diriangén de ayer no fue ni la sombra de aquel equipo superior, sediento de triunfo y laborioso que se vio en el desafío de ida en Estelí. Los Caciques carecieron de creatividad, sus volantes creativos desaparecieron repentinamente. Erraron bastante en la entrega de balón, que incidió en la poca agresividad mostrada y fallaron en la marcación.
El argentino Hugo Silva se hallaba solo en el ataque, a pesar de que en cierto momento Mauricio Cruz, estratega diriambino, tras sacar a Kesler Rizo ubicó en el campo a Jorge Portocarrero, Raúl Leguías y Herbert Cabrera, con la intención de buscar más ofensiva, pero su maniobra no surtió el efecto deseado.